Alerta en San Juan por delitos sexuales en la red: las investigaciones por pornografía infantil crecieron casi un 300%
Las estadísticas de la UFI Delitos Informáticos revelan un drástico incremento en las causas por Material de Abuso Sexual Infantil (MASI) durante el primer semestre de 2026. Además, las investigaciones por grooming sufrieron una explosión sin precedentes al multiplicarse por 20 respecto al año anterior.
Las alarmas del sistema judicial sanjuanino están encendidas tras la difusión de las cifras oficiales sobre delitos tecnológicos referidos a la infancia. De acuerdo con datos de la UFI Delitos Informáticos, entre enero y junio de 2026 se iniciaron 107 investigaciones vinculadas a Material de Abuso Sexual Infantil (MASI), lo que refleja un salto exorbitante respecto a las 27 causas contabilizadas en el mismo período de 2025.
Este incremento cercano al 300% en las denuncias por almacenamiento, producción o distribución de contenidos de abuso a menores ha sido impulsado, en gran medida, por el monitoreo internacional. Mediante redes globales como la CyberTipline del National Center for Missing & Exploited Children (NCMEC) y la articulación nacional de la Red 24/7, gigantes tecnológicos (como Google o Meta) detectan y derivan automáticamente reportes con geolocalización a las fiscalías locales. Un ejemplo reciente ocurrió en julio, cuando un jubilado de 71 años fue condenado a 4 años de prisión efectiva tras ser descubierto por reportes internacionales que permitieron el secuestro de sus dispositivos.
El escenario resulta aún más preocupante al observar el grooming (el ciberacoso a menores con fines sexuales por parte de adultos). En los primeros seis meses de 2025 se habían abierto solo 4 legajos por esta modalidad, mientras que en la primera mitad de 2026 la cifra se disparó a 80 expedientes, representando un vertiginoso incremento de 20 veces su volumen anterior.
Frente a la escalada de casos, desde la fiscalía remarcan la importancia de afianzar el monitoreo en plataformas digitales, promover la prevención en el ámbito familiar y denunciar de inmediato cualquier aproximación sospechosa o solicitud no consentida de material íntimo hacia niños, niñas y adolescentes.
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