Retiran del mercado el juguete viral Squeezy Dumpling por contener una sustancia cancerígena
La Subsecretaría de Defensa del Consumidor inició el proceso para retirar de la venta el popular juguete antiestrés tras una denuncia de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete. Detectaron niveles de benceno superiores a los permitidos y advirtieron sobre los riesgos para la salud infantil.
A pocos días de la celebración del Día del Niño, prevista para el 16 de agosto, el Gobierno nacional puso en marcha el retiro del mercado del juguete Squeezy Dumpling, un producto que se hizo viral en redes sociales y que es comercializado en jugueterías, comercios y plataformas de venta online de todo el país.
La medida fue impulsada por la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial luego de una denuncia presentada por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), que alertó sobre la presencia de benceno en concentraciones superiores a las permitidas por la normativa vigente.
El Squeezy Dumpling, también conocido como Squishy, es un juguete sensorial fabricado con un material flexible que puede apretarse repetidamente. Su diseño, con forma de una pequeña empanada asiática presentada dentro de una vaporera de plástico, lo convirtió en uno de los productos más buscados por niños y adolescentes.
Sin embargo, estudios y antecedentes internacionales revelaron que el juguete contiene niveles elevados de benceno, una sustancia química clasificada como cancerígena para los seres humanos por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud.
Desde la CAIJ explicaron que el benceno puede ingresar al organismo tanto por inhalación como por contacto con la piel durante el uso habitual del producto. La exposición prolongada a esta sustancia está asociada principalmente con el desarrollo de leucemia mieloide aguda, además de provocar irritaciones en la piel, los ojos y las vías respiratorias, así como mareos y náuseas en casos de mayor exposición.
La investigación comenzó luego de que el Observatorio de la Cámara detectara una alerta emitida por las autoridades del Reino Unido, donde el juguete ya había sido retirado de la venta tras comprobarse que contenía cuatro veces más benceno del máximo permitido. A partir de esa información, la entidad realizó un relevamiento del mercado argentino y comprobó que el producto se encontraba disponible tanto en locales comerciales como en plataformas de comercio electrónico.
Además del riesgo químico, las autoridades señalaron que el juguete presenta diversas irregularidades para su comercialización en el país. Entre ellas, la falta del Marcado de Conformidad, la ausencia de datos del importador responsable y la inexistencia de advertencias de seguridad en idioma español.
Frente a esta situación, la Subsecretaría de Defensa del Consumidor notificó a las autoridades provinciales para reforzar los controles y avanzar con operativos de fiscalización que permitan retirar el producto de circulación en todo el territorio nacional.
El caso argentino se sustenta en los antecedentes registrados por Safety Gate, el sistema europeo de alerta rápida para productos peligrosos, y por la Office for Product Safety and Standards (OPSS) del Reino Unido, organismos que ya habían dispuesto el retiro del Squeezy Dumpling tras comprobar que contenía 20 miligramos de benceno por kilogramo, cuando el límite legal es de apenas 5 miligramos por kilogramo.
Las autoridades recomendaron a los consumidores evitar la compra de este juguete y, en caso de haberlo adquirido, suspender inmediatamente su uso mientras avanza el procedimiento para su retiro definitivo del mercado argentino.
op: checo murciano
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