El 68 por ciento de los varones quiere tener hijos pero solo el 21 por ciento asume un rol activo en la crianza
Una encuesta nacional realizada por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) junto a Voices reveló que los jóvenes quieren tener más hijos de los que tienen, pero hay una marcada brecha de género y una desigual distribución de las tareas de cuidado que frena esos proyectos familiares.

La caída de la natalidad en Argentina no comenzó en los últimos años, pero sí se aceleró con fuerza durante la última década. Sin embargo, el descenso de la fecundidad no necesariamente implica que las personas hayan dejado de querer tener hijos. Una encuesta nacional realizada por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) junto a Voices reveló que los jóvenesquieren tener más hijos de los que tienen, perohay una marcada brecha de género y una desigual distribución de las tareas de cuidado que frena esos proyectos familiares.
En términos más sencillos, el estudio titulado Deseos reproductivos en la encrucijada. Motivaciones y barreras para decidir en un contexto de baja natalidad, revela una marcada asimetría de género: mientras la gran mayoría de los varones expresa su ferviente deseo de ser padres, en la práctica cotidiana la carga mental, física y el tiempo de la crianza siguen recayendo desproporcionadamente sobre las mujeres.
De acuerdo al informe, el68 por ciento de los varones considera importante la paternidad para una vida plena y el 54 por ciento quiere tener más hijos de los que tiene, pero solo un 21 por ciento asume un rol activo en tareas cotidianas más allá del juego, condicionando las decisiones del hogar.
De este modo, las necesidades básicas de los hijos, como la salud y el aseo continúa recayendo mayoritariamente en las mujeres. En esta línea, según consta en el informe, el 18 por ciento de las mujeres que tuvo menos hijos de los que hubiera deseado señala que el bajo involucramiento de su pareja en las tareas de cuidado y del hogar influyó en esa decisión.
“Comprender cómo los varones imaginan la paternidad, qué expectativas tienen y qué lugar ocupan los cuidados en sus decisiones es fundamental para analizar el escenario demográfico del país. La autonomía reproductiva y la corresponsabilidad en el hogar necesitan involucrar tanto a las mujeres como a los varones para que los proyectos familiares de las parejas puedan concretarse con equidad”, sostuvo Mariana Isasi, Jefa de Oficina de UNFPA en Argentina.
Entonces, la baja natalidad no es una elección puramente “egoísta” o de desinterés, sino el resultado de restricciones estructurales, como el costo de la crianza, la situación laboral, las dificultades para acceder a una vivienda y la distribución de las tareas de cuidado.
Convivimos con modelos de crianza asimétricos, puesto que, a pesar de los discursos modernos sobre la “paternidad activa”, en la práctica cotidiana la gestión mental y física del hogar sigue fuertemente feminizada.

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