Motosierra en las provincias: los gobernadores ajustaron más por decisión propia que por los recortes de la Nación
Aunque la reducción de las transferencias del Gobierno nacional influyó, gran parte de la caída del gasto en las jurisdicciones responde a medidas internas.
El ajuste del gasto provincial respondió tanto a factores externos como a decisiones de las propias jurisdicciones. El 38% de la reducción se explica por el recorte de las transferencias discrecionales del Gobierno nacional, mientras que el 62% restante obedeció a medidas adoptadas por los mandatarios provinciales.
Según un informe del IERAL, el ajuste fiscal en las provincias se concentró principalmente en 2024. En el primer trimestre de ese año, el gasto real cayó un 24% en comparación con el mismo período de 2023. En cambio, durante 2025 y 2026 se observó una recuperación: el gasto del primer trimestre aumentó un 16% y un 2% interanual en términos reales, respectivamente.
Desde 2024, el Ejecutivo aplicó un fuerte recorte en las transferencias discrecionales destinadas a las provincias, tanto en concepto de gastos corrientes como de capital. La medida obligó a los gobernadores a readecuar sus cuentas fiscales, salvo en aquellos casos en que optaron por compensar la pérdida de recursos nacionales con ingresos propios para sostener el nivel de gasto.
En este contexto, el IERAL analizó la magnitud y el origen del ajuste fiscal provincial registrado entre el primer trimestre de 2023 y el mismo período de 2026.
En particular, el análisis busca determinar qué proporción de esa reducción del gasto respondió al recorte de fondos dispuesto por la Nación y qué parte obedeció a decisiones propias adoptadas por los gobiernos provinciales.
Las transferencias discrecionales a provincias cayeron un 66% entre el primer trimestre de 2023 e igual período de 2026, el equivalente a 1,7 miles de millones de pesos de junio 2026.

“Dado que el gasto total de provincias cayó en 4,4 miles de millones de pesos en el mismo lapso, se concluye que un 38% del ajuste fiscal ocurrido en los últimos 3 años en provincias, fue inducido por el recorte de transferencias discrecionales nacionales, mientras el restante 62% resultó producto de la propia decisión provincial (aunque seguramente influido por la caída observada también en el resto de los ingresos provinciales)”, sintetizó el IERAL.
Del ajuste registrado en el gasto corriente y de capital entre el primer trimestre de 2023 y el mismo período de 2026, se desprende que el 51% del ajuste provincial en el gasto corriente respondió a decisiones adoptadas por la propia provincia, mientras que en el gasto de inversión esa proporción alcanzó el 74%.
Así, entre los primeros trimestres de 2023 y 2026, el gasto total de la Nación se redujo un 32% en términos reales, mientras que el gasto provincial disminuyó un 10%.
En el caso del gasto nacional, las erogaciones sujetas a mecanismos de ajuste automático registraron una caída real del 7,6% en ese período, en contraste con una disminución del 45,6% en aquellas cuyo ajuste respondió a decisiones discrecionales.

Por su parte, en el ámbito provincial, al excluir el efecto de la reducción de las transferencias discrecionales provenientes de Nación, el resto del gasto acumuló una caída real del 6,8% entre el primer trimestre de 2023 y el primer trimestre de 2026.
Al mismo tiempo, de acuerdo a Politikon Chaco, el consolidado de las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires cerró el primer trimestre con un superávit financiero equivalente al 0,1% del PBI, el menor para un primer trimestre desde 2012.
Si bien las jurisdicciones subnacionales mantuvieron resultados positivos tanto en términos primarios como financieros, el desempeño evidenció un marcado deterioro respecto de los años previos.
Durante el período, los ingresos totales de las provincias registraron una caída interanual real del 3,1%, mientras que el gasto total se expandió un 2,1% en términos reales. Esta combinación de menores recursos y mayor nivel de erogaciones redujo de manera significativa el margen fiscal de las administraciones subnacionales.

En relación con los ingresos totales, el resultado primario se ubicó en el 4,9% y el financiero en el 2,4%, muy por debajo de los niveles observados en igual período de 2025, cuando alcanzaron el 9,3% y el 7,4%, respectivamente.
El deterioro adquiere mayor relevancia si se considera que el primer trimestre suele ser estacionalmente el período de mayor holgura fiscal para las provincias.
En ese contexto, el resultado de 2026 refleja un debilitamiento significativo de las cuentas públicas subnacionales y constituye el menor superávit registrado para un primer trimestre en los últimos catorce años.
Fuente: INFOBAE
Por: G. Herrera
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