El Mundial impulsó las ventas de carne en San Juan, pero el efecto duró poco
Desde Amas de Casa del País aseguraron que las promociones y los partidos de la Selección generaron un repunte en las carnicerías durante el certamen. Sin embargo, tras el cierre del torneo, volvió a caer el consumo de carnes rojas.
El Mundial de fútbol representó un alivio momentáneo para las carnicerías de San Juan. De acuerdo con Amas de Casa del País, el entusiasmo por los encuentros de la Selección Argentina y las promociones lanzadas por los comercios impulsaron las ventas de carne durante el certamen, aunque el efecto no logró sostenerse una vez finalizada la competencia.
La presidenta de la entidad, Laura Vera, señaló que el incremento fue transitorio y que en julio ya se observa nuevamente una retracción en el consumo de carnes rojas.
“En algunas carnicerías con optimismo decían que habían levantado un poco las ventas, pero en general, en el mes de julio ya podemos decir que hay una disminución en la venta de carnes rojas”, explicó.
Según indicó, durante el Mundial las carnicerías apelaron a distintas promociones para atraer clientes, lo que generó un movimiento superior al habitual.
“En el momento del Mundial hubo un crecimiento. Nosotros también lo notamos en las carnicerías, muchas ofertas y cosas que llamaban la atención para poder comprar”, comentó Vera. No obstante, aclaró que el cambio fue limitado, ya que muchas familias optaron por comidas más económicas. “En la mayoría de los lugares la comida no ha sido el asado, sino la pizza”, agregó.
La dirigente sostuvo que la pérdida del poder adquisitivo continúa condicionando las decisiones de compra de los hogares sanjuaninos, que priorizan alimentos de menor costo.
“Con relación a alimentos, a nosotros nos ha dado un 3,09%, pero lo importante es que se ha perdido el poder adquisitivo y la gente no llega. Los alimentos continúan aumentando, fundamentalmente aquellos que más se consumen”, afirmó.
En ese contexto, explicó que la alimentación cotidiana también cambió. Los guisos elaborados con fideos o arroz ganaron protagonismo, mientras que muchas familias reemplazan cortes tradicionales por opciones más económicas.
“Volvió la ama de casa que compra las alitas como una solución y una alternativa para poder llegar, o la carne molida que se compra por pesos”, ejemplificó.
Vera también advirtió que la caída del consumo afecta a los pequeños comercios de barrio, muchos de los cuales atraviesan una situación crítica.
“Vemos cómo día a día va cayendo la compra en sus negocios y en muchos casos tienen que cerrar las puertas”, expresó. Además, manifestó su preocupación por la salida de alrededor de 15.000 beneficiarios del programa Volver al Trabajo, ya que consideró que esos ingresos se destinaban, en gran parte, a la compra de alimentos básicos en almacenes y comercios de cercanía.
Op: Juan Llarena
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