Inundaciones en China: Bavi dejó ciudades bajo el agua y miles de evacuados

Calles convertidas en ríos, vehículos a la deriva y trenes suspendidos marcaron una jornada crítica en el norte del país.

as lluvias extremas asociadas al tifón Bavi provocaron graves inundaciones en las provincias de Hebei y Liaoning, donde barrios enteros quedaron anegados, automóviles fueron arrastrados por la corriente y cientos de miles de personas debieron abandonar sus hogares.

Uno de los puntos más afectados fue Kuancheng, un condado de Hebei ubicado a orillas del río Luan y habitado por unas 240.000 personas. En algunas calles, el nivel superó los dos metros. Imágenes difundidas en redes sociales mostraron vehículos flotando, chocando entre sí y desapareciendo corriente abajo. Cerca de 1.800 residentes quedaron aislados mientras los equipos de emergencia intentaban llegar a las zonas más comprometidas.

La situación también fue crítica en Liaoning. Más de 260.000 habitantes fueron trasladados a lugares seguros, la mayoría en Fushun, una región montañosa especialmente vulnerable a crecidas repentinas y deslizamientos. En Shenyang, capital provincial, se registraron hasta 207,2 milímetros de precipitación durante la jornada, con picos de 66 milímetros en apenas una hora.

Escenas sorprendentes en las calles

Los videos publicados por vecinos reflejaron la magnitud del fenómeno. Una persona fue filmada nadando de espalda por una avenida rodeada de autos casi cubiertos. Otras avanzaron sobre tablas de remo y un hombre incluso practicó wake surf detrás de un vehículo.

Las escenas se viralizaron, aunque las autoridades insistieron en que ingresar al caudal puede resultar mortal por la fuerza del agua, los pozos ocultos, los objetos arrastrados y el riesgo de electrocución.

Las lluvias alteraron además el transporte y la actividad cotidiana. Más de 30 tramos ferroviarios resultaron afectados en Shenyang, numerosos servicios fueron suspendidos y varias escuelas permanecieron cerradas, incluso en la vecina provincia de Jilin. Las alertas rojas obligaron a detener trabajos, cerrar comercios, cancelar encuentros públicos y restringir la circulación en sectores peligrosos.


Una motociclista avanza por una calle cubierta de agua durante las intensas lluvias provocadas por el tifón Bavi en el este de China.

Un ciclón que mantuvo su fuerza

Bavi tocó tierra el sábado por la noche en Zhejiang y luego avanzó hacia el interior. Aunque perdió intensidad y fue reclasificado como tormenta tropical, conservó una enorme cantidad de humedad gracias a un núcleo cálido inusualmente persistente.

El sistema, con una extensión comparable a la de Francia, se formó casi dos semanas antes y se convirtió en el ciclón tropical más duradero de la región Asia-Pacífico durante este año. Antes de su llegada a la costa oriental, más de 2,8 millones de personas habían sido evacuadas. Bavi fue además el tifón más potente que golpeó el territorio continental chino en 2026 y el más fuerte registrado en Zhejiang durante un mes de julio desde 1949.

El peligro continúa porque 46 ríos permanecen por encima de sus niveles de advertencia y el suelo ya estaba saturado por tormentas anteriores. El antecedente más cercano ocurrió en 2023, cuando los restos del tifón Doksuri causaron en Beijing las mayores lluvias en 140 años y provocaron inundaciones devastadoras en Hebei.

Por eso, la prioridad ahora es rescatar a los aislados, reforzar las defensas y evitar que nuevas precipitaciones agraven una emergencia que todavía no terminó.

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