Con la Cordillera nevada como testigo, 22 alumnos de Iglesia prometieron lealtad a la bandera

La Escuela Agrotécnica Cornelio Saavedra realizó una emotiva ceremonia en Cuesta del Viento. Entre montañas cubiertas de nieve y un paisaje único, los estudiantes vivieron una experiencia que quedará grabada para siempre.

La inmensidad de la Cordillera de los Andes cubierta de nieve, el espejo de agua de Cuesta del Viento y el silencio de la montaña fueron el escenario elegido para una promesa de lealtad a la bandera diferente. En una ceremonia cargada de emoción, 22 alumnos de séptimo grado de la Escuela Agrotécnica Cornelio Saavedra, de Iglesia, protagonizaron un acto inolvidable frente a uno de los paisajes más emblemáticos de San Juan.

La jornada comenzó con una temperatura cercana al grado bajo cero, pero el frío no impidió que estudiantes, docentes y familias vivieran un momento único. Frente a los picos nevados y con la bandera argentina como símbolo central, los alumnos de Séptimo Primera y Séptimo Segunda realizaron su promesa en el sector conocido como “Las Islas Griegas”, una zona de escasa intervención humana que permite apreciar la belleza natural del lugar en toda su dimensión.

La iniciativa surgió por impulso del director de la institución, Miguel Díaz, quien propuso trasladar el acto a un entorno natural para poner en valor el paisaje iglesiano y ofrecerles a los estudiantes una experiencia distinta.

“Queríamos que los protagonistas fueran los chicos, con el dique y la cordillera como fondo”, explicó Nicolás Argüello, docente de la escuela y uno de los coordinadores de la actividad.

La organización se concretó en tiempo récord. En menos de doce horas, docentes y familias coordinaron el traslado, el sonido y todos los detalles necesarios para que la ceremonia pudiera realizarse. Incluso, parte de los costos fueron cubiertos con productos elaborados por los propios alumnos en los talleres de la institución.

La naturaleza también acompañó. Luego de una nevada registrada durante la noche anterior, la cordillera amaneció completamente blanca y el característico viento de la zona dio una tregua, generando condiciones ideales para el desarrollo del acto.

“Se dio todo. Mirábamos el paisaje y parecía una postal”, recordó Argüello.

Tras la ceremonia en Cuesta del Viento, la comunidad educativa regresó a la escuela para participar del acto protocolar previsto y compartir un encuentro organizado por las familias y el comedor escolar.

Más allá de la promesa de lealtad a la bandera, la experiencia reflejó el fuerte vínculo que une a docentes y alumnos en una institución donde los estudiantes pasan gran parte de su jornada. Para quienes participaron, la imagen de los niños levantando la vista hacia una Cordillera completamente nevada mientras pronunciaban su compromiso con la bandera argentina quedará para siempre en la memoria.

Las imágenes del acto rápidamente se viralizaron y despertaron admiración dentro y fuera del departamento. Sin embargo, el mayor valor de la jornada fue haber regalado a esos 22 alumnos una experiencia irrepetible, en un escenario natural que convirtió una ceremonia escolar en un recuerdo para toda la vida.

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