“Cambios en la Zona Fría: quiénes perderán el subsidio de gas y cuánto subirán las tarifas”
La reforma en debate en el Congreso apunta a focalizar el subsidio solo en regiones con clima extremo y hogares vulnerables. Para millones de usuarios, la factura podría duplicarse si se aprueba la medida.
El Congreso analiza un proyecto que restringe los subsidios del régimen de Zona Fría, con el objetivo de reducir el gasto público y optimizar la asistencia social. La iniciativa, que ya obtuvo media sanción en Diputados, busca concentrar los beneficios únicamente en las áreas con temperaturas extremas y en hogares que cumplan criterios de vulnerabilidad económica. El ahorro fiscal estimado por el Gobierno asciende a $272.099 millones.
Actualmente, el esquema vigente genera un déficit de $485.000 millones y requiere transferencias del Tesoro, ya que los fondos provenientes de un recargo sobre el gas no alcanzan para cubrir los subsidios. La reforma modificaría la cobertura para 1,2 millones de hogares en provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, La Pampa y San Luis, que dejarían de recibir el beneficio completo establecido por la ampliación de 2021.
El proyecto mantiene la bonificación plena solo en la Región Patagónica, en Malargüe (Mendoza) y en la Puna. En otras zonas incorporadas en 2021, el subsidio se limitará a usuarios que cumplan los requisitos del Subsidio Energético Focalizado (SEF): ingresos inferiores a tres Canastas Básicas Totales, titulares del Certificado de Vivienda Familiar, veteranos de Malvinas o personas con discapacidad. Para quienes no califiquen, la factura se ajustará al precio pleno del gas.
Además, el descuento sobre la factura se calculará únicamente sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), reduciendo su alcance. Actualmente, la bonificación varía entre el 30% y 50% según la región.
El impacto económico será notable en varias ciudades. Por ejemplo, en Bahía Blanca, un hogar promedio podría ver su factura pasar de $19.945 a $39.890, un incremento del 100%. Quienes cumplan los criterios de SEF en esa ciudad tendrían un aumento del 22%, mientras que en la zona fría histórica, como Neuquén, el alza sería de alrededor del 20%. En la Ciudad de Buenos Aires, que nunca estuvo incluida en el régimen, las tarifas no se modificarían.
Los usuarios se segmentarían en cuatro grupos: vulnerables de la zona ampliada (mantendrían un subsidio parcial), usuarios de la zona ampliada sin criterios de SEF (verían los mayores aumentos), habitantes de la zona fría histórica (subsidio reducido) y aquellos fuera de ambos regímenes (sin cambios).
El régimen de Zona Fría, creado en 2002, tenía como objetivo compensar los costos del gas en regiones frías. Su ampliación en 2021 multiplicó los beneficiarios de 950.000 a 4 millones, incluyendo zonas sin clima extremo, lo que motivó al Gobierno a considerar la reforma como necesaria y “fiscalmente insostenible”.
Especialistas sugieren que, para evitar impactos abruptos, la transición debería contemplar criterios claros de gradualidad y combinar clima, ingresos y consumo, asegurando que los hogares más vulnerables no queden excluidos.
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