Un joven mató a tiros a un adolescente y a una madre de ocho nenes tras una pelea por un partido de fútbol
El atacante, de 18 años, fue detenido poco después.
Un joven de 18 años fue detenido y acusado de asesinar a sangre fría a una madre de ocho hijos y a un adolescente de 15 años, luego de una discusión que se desató durante un partido de fútbol en el parque de una escuela primaria de la ciudad de Grand Rapids, Michigan.
El brutal episodio ocurrió el 5 de mayo, cerca de las 18:40, cuando la policía local recibió un llamado por disparos en la Southwest Elementary School.
Al llegar, los agentes encontraron a una mujer de unos 30 años y a un chico de 14 gravemente heridos por balas. Los primeros auxilios no alcanzaron: el adolescente murió en el lugar y la mujer falleció poco después en el hospital.
Una discusión absurda terminó en tragedia
Según contó el jefe interino de la policía, Joe Trigg, todo comenzó cuando el sospechoso, identificado como Rafael Martínez López, se acercó a un grupo de chicos que jugaban al fútbol y les pidió sumarse al partido.
Los chicos lo rechazaron y, tras una breve discusión, el joven sacó un arma y disparó contra el grupo.

La mujer asesinada fue identificada por su familia como Savanah Villarreal, madre de ocho hijos, que intentó intervenir para proteger a los chicos.
“Ella estaba ahí cuidándolos porque ya habían tenido otros episodios de agresiones verbales en el lugar”, contó su hermana, Angelita Tierrablanca. “Era muy generosa, amaba a los niños”.
El adolescente asesinado se llamaba Jeremiah Cuevas-Griffin. Su madre, Mildred Griffen, aseguró que Savanah era como una tía para su hijo: “Dio la vida por salvarlo. Ella fue su niñera toda la vida. No lo puedo creer”.
El atacante fue detenido y enfrenta cargos graves
Tras el ataque, Martínez López intentó escapar, pero la policía logró detenerlo poco después.

Ahora enfrenta dos cargos de homicidio, dos por uso de armas de fuego y otros tres cargos relacionados con armas. Se espera que sea formalmente imputado en los próximos días.
El jefe Trigg confirmó que al menos siete u ocho chicos presenciaron el ataque, al que calificó como “horrible”. No hubo más heridos, pero el impacto emocional en la comunidad es enorme.
Las clases en la Southwest Elementary School fueron suspendias durante algunos días tras el ataque Las autoridades escolares pusieron a disposición servicios de apoyo y contención para los alumnos y sus familias.
La tragedia dejó una marca imborrable en Grand Rapids. “Era un chico muy querido, lo vamos a extrañar mucho”, lamentó Tony Cuevas, tío de Jeremiah.
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