Alquileres en tensión: escasean las casas grandes y crece la presión de la demanda familiar
En San Juan, el mercado inmobiliario muestra estabilidad en precios, pero enfrenta una marcada falta de viviendas de tres dormitorios o más, mientras Rawson gana protagonismo.
El mercado de alquileres en San Juan atraviesa un escenario particular: mientras los precios se mantienen relativamente estables, la principal dificultad hoy pasa por conseguir viviendas amplias para familias.
Desde el sector inmobiliario advierten que las casas de tres dormitorios o más se han convertido en el segmento más complicado de cubrir. Según explicó el presidente del Colegio Público de Corredores Inmobiliarios, Esteban Costela, la diferencia con los departamentos es cada vez más notoria.
En unidades de uno y dos dormitorios, la oferta continúa siendo suficiente y permite a los inquilinos encontrar opciones sin mayores inconvenientes. Sin embargo, el panorama cambia cuando se trata de propiedades pensadas para grupos familiares más numerosos.
“Es un segmento con poca oferta y cuesta bastante conseguir”, señaló el referente, al describir la situación de las viviendas más grandes, hoy altamente demandadas por familias de cuatro o cinco integrantes.
A pesar de este faltante, el comportamiento de los precios no presenta sobresaltos. Desde el sector destacan que los valores se mantienen estables y que los aumentos, en general, no generan un impacto abrupto en los contratos.
En ese sentido, la mayoría de los acuerdos se firman con actualizaciones periódicas, que suelen aplicarse cada cuatro meses, lo que permite cierta previsibilidad para los inquilinos.
Otro de los fenómenos que empieza a consolidarse en 2026 es el crecimiento del departamento Rawson dentro del mapa inmobiliario. La zona muestra un incremento tanto en la demanda como en la oferta, posicionándose como una alternativa cada vez más buscada.
Si bien los corredores tradicionales como Capital, Santa Lucía y Rivadavia continúan liderando las preferencias, Rawson comienza a ganar terreno de manera sostenida.
De cara al futuro, el sector observa con atención el contexto económico general, aunque también identifica un posible factor dinamizador: el interés de inversores externos. Según indicaron, el desarrollo de la actividad minera y su impacto en la economía local podría traducirse en un mayor movimiento dentro del mercado inmobiliario en los próximos meses.
Op: Juan Llarena
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