Tercer día del Jury por el caso Nora Dalmasso
Especialistas en análisis de ADN y ex trabajadores judiciales dieron detalles de la investigación por el crimen de Río Cuarto.
Este jueves, en el tercer día del Jury de Enjuiciamiento contra Luis Pizarro, Javier Di Santo y Daniel Miralles, los fiscales que intervinieron en el caso de Nora Dalmasso, ex trabajadores judiciales y genetistas declararon en la Legislatura de Córdoba, tras la incorporación de pruebas de ADN al expediente.
Los tres fiscales acusados habían declarado el primer día del juicio, igual que el viudo, Marcelo Macarrón, y los hijos de la víctima. En la segunda jornada se dispusieron los testimonios de la defensa y el hermano de Dalmasso cuestionó a la Fiscalía General de la provincia de Córdoba.
Pizarro, Di Santo y Miralles están acusados de desviar o perturbar la investigación del crimen de Nora Dalmasso debido a sus erráticas decisiones, por ejemplo no estudiar el ADN clave para desentrañar el caso rápidamente. En un principio Di Santo acusó al pintor Gastón Zaráte y luego a un hijo de la víctima, Facundo Macarrón, como posibles asesinos por supuestas pruebas de ADN, aunque luego se los declaró inocentes.
Miralles, el reemplazante de Di Santo, sostenía que el culpable había sido el viudo, Marcelo Macarrón, quien estaba en Uruguay. El segundo fiscal del caso aseguraba que el sospechoso volvió rápidamente del vecino país, la mató y volvió a Uruguay para jugar al golf, teoría rápidamente descartada.
El fiscal Pizarro afirmó que Marcelo Macarrón no asesinó a su esposa, pero sí contrató un sicario para que lo hiciera. Esta hipótesis llevó al viudo a un juicio en 2022 en el que fue absuelto, lo que terminó con el descarte de la teoría.
La demora desde el 2006, más de 15 años con escasos avances, generó que se empiece a avanzar hacia un Jury tras el último juicio. Pocos años más tarde, entre 2024 y 2025, los avances tecnológicos permitieron analizar el ADN de una bata que coincidió con el de un hombre llamado Roberto Barzola, que había trabajado en el domicilio en esa época. Este dato causó más críticas y denuncias por mal desempeño y negligencia grave a los fiscales, debido a que nunca investigaron a fondo lo sucedido y acusaron a los familiares de la difunta por más de 10 años. El 28 de mayo los jueces deberán dar su veredicto final.
La jornada
El primer testigo del día fue Lucas González, un encargado de la unidad judicial cuando ocurrió el homicidio de Nora Dalmasso. González destacó que “los sumariantes receptaron todos los testimonios” por pedido del fiscal Di Santo y que “el expediente estuvo en la unidad judicial por tres meses, hasta que se elevó a la fiscalía a cargo del doctor Di Santo”.
Además, González recordó que “en el primer momento se investigó a todo el personal que había estado trabajando en la casa” y que Gastón Zárate se encontró complicado por sus propias declaraciones.
Martín Subirachs, médico forense que realizó la autopsia, recordó que la fiscalía convocó a tres personas para ese rol cuando “normalmente va uno”. También explicó que al principio le habían dicho que parecía un suicidio, aunque pidió que “no toquen nada”. Finalmente Subirachs le sacó el cinto del cuello a Nora –el arma con la que la estrangularon–, mientras que otra colega, la doctora Ferreyra, encontró un puñado de pelos en una mano de la víctima. Además admitió limitaciones de la época para el estudio apropiado del caso.
“Vimos que había habido una actividad sexual, por vía vaginal y anal. Determinamos que fue una relación sexual consentida. No teníamos signos médicos para afirmar que se hubiera tratado de una violación –rememoró Subirach–s. No descartamos la violación, pero la dejamos como una segunda posibilidad“.
También brindó declaraciones la doctora en genética y ex directora del laboratorio químico Ceprocor, Nidia Modesti y se expresó sobre el errático estudio de ADN. Ante la imposibilidad de investigar la presencia de espermatozoides, se debía pasar al estudio de antígeno prostático.
“El hisopo da resultado de antígeno prostático negativo” repuso Modesti, y explicó la sucesión de errores. “Recibimos un hisopo cortado, dos hisopos con material, que lo que hicieron fue resuspenderlo y colocarlo en distintos hisopos. En ese proceso se diluye la evidencia”, por lo que no se tomó en cuenta adecuadamente información fundamental para el caso.
Ante estos errores los estudios del Ceprocor solo arrojaron ADN de Dalmasso, pero no de algún hombre. Además, pidieron analizar el resto de la bata, incluyendo el cinto. “Fue una causa muy compleja, había mucha presión y desconfianza, por algo se llevó al FBI“, resumió Modesti.
El último testigo en declarar este jueves fue el médico forense Mario Germán Di Vignolo. “En este caso fui citado una semana o diez días después por la Fiscalía General para ver si estaba dispuesto a colaborar con la investigación”. Para ello le pidieron que “revise las fotografías y que haga un informe”, contó.
Además, Di Vignolo explicó parte de su trabajo en el caso. “Puse que fue una muerte por asfixia mecánica, por estrangulamiento de cuerda y manual, que había una lesión defensiva y que había relación sexual consentida o sin violencia. Hice un informe perfilando si era una persona más fuerte que estaba teniendo relaciones y se salió de control. No se valió de nada externo, fue algo que sucedió ahí. Si no se hubiera llevado el objeto“, sintetizó.
Consultado nuevamente por esta cuestión explicó que “o fue una relación consentida o fue con amenaza psicológica porque no había señales de forcejeo en la zona anal o vulvar”. Además, Di Vignolo explicó que para él se había tratado de un hecho “improvisado” porque dejaron el arma en el lugar. “Lo normal hubiera sido llevarla y lavarse las manos, pero esto fue un homicidio desorganizado”, consideró el médico forense.
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