El mapa del changuito en San Juan: dónde conviene comprar y dónde es más caro

Las diferencias entre departamentos pueden alcanzar hasta un 33% y marcar un fuerte impacto en el gasto mensual de las familias.

La inflación en alimentos no solo golpea por la suba general de precios, sino también por las marcadas diferencias que existen dentro del Gran San Juan. Según los últimos relevamientos de Amas de Casa del País, llenar el changuito puede resultar mucho más costoso dependiendo del departamento en el que se realicen las compras.

Actualmente, la canasta básica alimentaria para una familia tipo oscila entre los $630.000 y $670.000, pero ese valor puede variar significativamente según la zona. De acuerdo con el informe, Rawson y Pocito se mantienen como los departamentos más económicos, mientras que Rivadavia y Santa Lucía encabezan el ranking de los más caros.

La brecha no es menor: puede llegar hasta un 33% entre un punto y otro, lo que se traduce en una diferencia mensual de entre $135.000 y $180.000 para una misma canasta. En ese sentido, la titular de la entidad, Laura Vera, volvió a remarcar una tendencia que se repite en cada medición: no cuesta lo mismo comprar en los sectores más accesibles que en aquellos con precios más elevados.

Dentro de este esquema, Rawson aparece como la referencia más barata, seguido por Pocito, mientras que Rivadavia se posiciona como el departamento más caro, junto con Santa Lucía. En un punto intermedio se ubican Capital, Chimbas y otras zonas del Gran San Juan.

El tipo de comercio también influye en el gasto final. Según el relevamiento, los hipermercados presentan los valores más altos de la canasta, mientras que los almacenes de cercanía y algunos supermercados provinciales ofrecen precios más accesibles, lo que amplía aún más las diferencias dentro de cada departamento.

Este escenario tiene un impacto directo en el costo de vida. De acuerdo con las estimaciones difundidas, una familia necesita alrededor de $2 millones mensuales para cubrir todos sus gastos, incluyendo alquiler y servicios. En tanto, sin esos costos, el ingreso necesario ronda los $1.450.000.

En este contexto, elegir dónde hacer las compras se vuelve una decisión clave para el bolsillo. La diferencia entre un departamento y otro puede representar una parte importante del presupuesto mensual, en un escenario donde los precios continúan en alza y el consumo sigue en retroceso, especialmente en productos esenciales como carnes y verduras.

Op: Juan Llarena

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