Protesta y tensión en Valle Grande tras la liberación de imputados por el crimen de Emir Barboza

Familiares del niño asesinado reaccionaron con disturbios luego de que la Justicia excarcelara a cuatro acusados y otorgara prisión domiciliaria a otros tres.

La tranquilidad de la siesta del viernes en el barrio Valle Grande, en Rivadavia, se vio interrumpida por una protesta de familiares y allegados a Emir Barboza, el niño de 8 años asesinado de un disparo en octubre del año pasado. El reclamo surgió tras la decisión judicial de liberar a cuatro de los siete imputados en la causa y otorgar prisión domiciliaria a los otros tres.

La medida, dispuesta por la jueza Mabel Moya, generó malestar en el entorno de la víctima y derivó en incidentes que incluyeron quema de neumáticos y lanzamiento de objetos contra efectivos policiales. Personal de la Policía e Infantería intervino para contener la situación, que logró ser controlada pasadas las 17. No se registraron detenidos ni personas heridas.

En declaraciones radiales, la abuela del niño, Mirta Alfaro, expresó su indignación: “Parece que no hay Justicia en San Juan. A mi nieto lo mataron de un tiro y los asesinos hoy están sueltos y en sus casas tranquilos”.

Según lo dispuesto por la Justicia, Jonatan Carrizo, Gabriel Orostizaga, Alan Bazán y Cristian Guajardo recuperaron la libertad, aunque deberán cumplir medidas coercitivas como presentaciones periódicas en comisaría y restricciones de acercamiento.

Por su parte, Dante Carrizo, Ariel Hernán Carrizo y Gonzalo Santander continuarán bajo arresto domiciliario, con la obligación de residir fuera del barrio Valle Grande. La decisión se basó, entre otros elementos, en que los tres dieron positivo en el dermotest, prueba que detecta restos de pólvora.

El fiscal Francisco Nicolía había solicitado extender la prisión preventiva por seis meses, argumentando la necesidad de completar la Investigación Penal Preparatoria y respaldándose en pruebas como los dermotest. Sin embargo, la jueza consideró que no se logró determinar con precisión el rol de cada imputado en el hecho, ni quién efectuó el disparo fatal, por lo que resolvió aplicar medidas alternativas.

En la causa también interviene un menor de edad, cuya situación se tramita en el fuero especializado, y otra persona identificada como Rodríguez, quien se presentó ante la Justicia días después del hecho y aportó información relevante.

El crimen ocurrió en la madrugada del 14 de octubre de 2025, en medio de un enfrentamiento armado entre grupos del barrio. Según la investigación, el conflicto se originó por una pelea entre menores y escaló hasta involucrar a familias de la zona. Durante el tiroteo, uno de los disparos impactó en el pecho de Emir, quien falleció minutos después en el hospital. La autopsia confirmó que la herida de arma de fuego en el tórax le provocó la muerte de forma casi inmediata.

Tras el hecho, se realizaron múltiples allanamientos en el barrio, donde se secuestraron armas, municiones, celulares y otros elementos incorporados a la investigación.

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