Condenaron a cinco años de prisión a un sanjuanino por grooming y distribución de pornografía infantil

Marcos Darío Luna fue sentenciado tras un juicio abreviado. Utilizaba perfiles falsos en Instagram para contactar a niñas de entre 10 y 13 años. El rastreo de direcciones IP y reportes de Meta fueron claves para su captura.

En un fallo contundente contra los delitos contra la integridad de menores en el entorno digital, el juez Gerardo Fernández Caussi condenó a Marcos Darío Luna a la pena de cinco años de prisión de cumplimiento efectivo. Luna fue hallado culpable de los delitos de grooming y distribución de pornografía infantil, tras una investigación liderada por la UFI Delitos Informáticos y Estafas.

El caso se resolvió mediante un acuerdo de juicio abreviado, aceptado por el abogado defensor Rodolfo Pardo, ante la abrumadora cantidad de evidencia técnica recolectada por el equipo fiscal compuesto por el fiscal coordinador Pablo Martín y el ayudante fiscal Federico Pereyra.

El “modus operandi” del captador

Según consta en la causa, Luna operaba a través de diversas cuentas de Instagram bajo nombres como “Pedro Marcos” o “Marcos Casa”. Su estrategia consistía en abordar a menores de edad con preguntas aparentemente casuales sobre su edad o si se encontraban solas.

Una vez que lograba entablar una conversación, el tono se volvía sexualmente explícito con el objetivo de “normalizar” el vínculo. Finalmente, enviaba videos de contenido pornográfico a sus víctimas. En este proceso se identificó el abuso hacia tres niñas de 10, 11 y 13 años.

El rastro digital: cómo cayó Luna

La resolución del caso fue posible gracias a una minuciosa labor de rastreo informático que no dejó margen de duda sobre la autoría de los mensajes:

  • Alertas de Meta: La empresa propietaria de Instagram detectó automáticamente el envío de archivos con contenido de abuso sexual infantil (ASIE) y dio aviso a las autoridades.

  • Conexiones IP: Los investigadores rastrearon las direcciones IP utilizadas para los chats, las cuales correspondían a un servicio de Personal Fibra radicado en San Juan.

  • Datos de recuperación: Las cuentas falsas estaban vinculadas a números telefónicos personales de Luna, utilizados para la recuperación de contraseñas.

  • Geolocalización: El cruce de datos permitió situar geográficamente tanto al agresor como a las víctimas dentro de la provincia.

“La plataforma logró recuperar chats donde se advertía claramente el intento de Luna por llevar a la menor hacia un terreno sexual antes de enviarle videos prohibidos”, detallaron fuentes judiciales.

Con esta sentencia, Luna fue trasladado de inmediato para comenzar a cumplir su pena en el Servicio Penitenciario Provincial, marcando un precedente en la eficacia del uso de pruebas tecnológicas para combatir el ciberdelito en San Juan.

POR LIC. EUGENIA VILA

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