El IPV refuerza el cobro de cuotas ante alta morosidad y falta de fondos nacionales

El organismo provincial intensifica operativos para recuperar pagos, clave para sostener la construcción de viviendas y garantizar sorteos en 2026.

El Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) enfrenta uno de los escenarios más complejos de los últimos años: la caída en el pago de cuotas por parte de adjudicatarios, que hoy registra niveles de morosidad de entre el 40% y el 50%. Esta situación impacta directamente en la continuidad de nuevos proyectos habitacionales en San Juan.

En un contexto marcado por la ausencia total de financiamiento nacional, el organismo depende casi exclusivamente del recupero de cuotas para sostener la construcción de viviendas. Los recursos que ingresan por este concepto son utilizados para la compra de materiales y el pago de mano de obra, lo que convierte al cumplimiento de los beneficiarios en un pilar central del sistema.

Desde el IPV insisten en el carácter solidario del esquema: el pago regular de quienes ya accedieron a su casa permite que otras familias puedan ingresar al sistema a través de futuros sorteos. Sin embargo, reconocen que existen dificultades, muchas veces vinculadas a una lógica estacional en la economía familiar, donde ciertos períodos del año priorizan otros gastos y relegan el compromiso habitacional.

Frente a este panorama, el organismo desplegó operativos territoriales en distintos departamentos y reforzó herramientas digitales para facilitar el pago desde el hogar. A la par, se incrementó la atención presencial para asistir a quienes presentan inconvenientes con los sistemas, buscando eliminar trabas administrativas y mejorar el nivel de cumplimiento.

En cuanto a las perspectivas para 2026, aún no se definió la cantidad exacta de viviendas ni su distribución, aunque se mantiene el compromiso de realizar sorteos públicos con supervisión notarial, garantizando transparencia en la adjudicación. También continúan en evaluación proyectos vinculados a programas como Procrear, que todavía no cuentan con resolución definitiva.

Como incentivo, el IPV mantiene vigente un beneficio del 10% de descuento sobre el saldo de capital para aquellos adjudicatarios que estén al día y decidan cancelar su vivienda en un solo pago. El trámite debe realizarse de manera presencial en la Oficina de Gestión de Cartera del Centro Cívico, con DNI, y luego puede abonarse en San Juan Servicios o en sucursales del Banco San Juan.

En este escenario, el desafío del IPV no solo pasa por sostener el ritmo de construcción, sino también por recomponer una cultura de pago que permita garantizar el acceso a la vivienda en un contexto económico cada vez más restrictivo.

Op: Juan Llarena

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