Sin sobrarle nada, Argentina cerró una victoria previsible pero opaca frente a Mauritania en La Bombonera. Fue 2-1 en un amistoso que, más allá del resultado, dejó una sensación de rendimiento a media marcha en la recta final de la preparación rumbo al Mundial 2026.
El equipo nacional resolvió rápido lo que parecía un trámite accesible. A los 16 minutos, Enzo Fernández coronó una buena acción colectiva por derecha iniciada por Almada y profundizada por Molina, definiendo con precisión para abrir el marcador.
Con la ventaja, Argentina manejó el ritmo sin exigirse demasiado. El segundo llegó a los 31 minutos, cuando Nico Paz ejecutó un tiro libre de gran calidad que dejó sin chances al arquero Diop. El 2-0 parecía sentenciar la historia temprano.
En el complemento, el gran atractivo fue el ingreso de Lionel Messi, quien asumió el control del juego. Sin embargo, pese a su presencia y a las sociedades que intentó construir con De Paul y Mastantuono, el equipo no logró traducir la posesión en situaciones claras.
Los cambios introducidos por Lionel Scaloni tampoco modificaron el desarrollo. Argentina mantuvo el dominio territorial, pero sin profundidad ni contundencia. Del otro lado, Mauritania creció con el correr de los minutos y exigió en un par de ocasiones a Emiliano Martínez.
Sobre el final, el conjunto africano encontró el descuento como premio a su insistencia, decorando un resultado que terminó siendo más ajustado de lo esperado.
Así, Argentina cerró una noche lejos de su mejor versión. Ganó por jerarquía individual, pero dejó interrogantes de cara a lo que viene. El próximo compromiso será el martes, nuevamente en La Bombonera, ante Zambia, en lo que será la despedida antes del debut mundialista del 16 de junio.
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