Según enfatizó, las pruebas de máxima profundidad y máxima velocidad son “dos ensayos exigentes, que solo pueden realizarse una vez aprobadas todas las instancias previas”.
“La máxima velocidad se ensaya en un área reservada, donde se activa la quinta etapa de marcha. Cuando asumí el cargo, faltaban numerosas pruebas de mar para llegar a esa instancia”, recordó.
“No sabemos qué pasó con el ARA San Juan. Fue algo muy duro”, recordó, visiblemente afectado, tras indicar que conocía a parte de la tripulación.
Pereyra aventuró ante el tribunal que el submarino pudo haber perdido “el control de la profundidad” antes del desenlace fatal.
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