Ciberdelito en Capital: vaciaron $4 millones de una clínica tras infiltrarse en su sistema
La maniobra se habría concretado mediante un virus troyano que permitió realizar transferencias no autorizadas. El caso se suma a otros ataques millonarios que ya afectaron a la Clínica Castaño y a la empresa Rafael Moreno.
Un nuevo golpe informático volvió a encender las alarmas en el sector privado de la salud en San Juan. Esta vez, delincuentes cibernéticos lograron sustraer $4.000.000 de un centro médico ubicado en Capital, tras vulnerar su sistema informático con un software malicioso que habría operado sin ser detectado.
El hecho salió a la luz luego de que personal administrativo advirtiera movimientos irregulares en la cuenta bancaria institucional. De acuerdo con fuentes vinculadas a la investigación, se habrían concretado cuatro transferencias de $1.000.000 cada una, realizadas sin autorización de los responsables del establecimiento.
La denuncia fue radicada ante la Unidad Fiscal de Investigación especializada en Delitos Informáticos, que ya trabaja en el análisis técnico del ataque y en el rastreo del dinero.
Cómo operó el fraude
Los primeros indicios apuntan a la instalación de un virus del tipo “troyano”, una modalidad que suele ingresar a los sistemas a través de correos electrónicos apócrifos o enlaces maliciosos. Una vez dentro, este software permite a los atacantes tomar control parcial del equipo, acceder a claves sensibles y operar cuentas bancarias sin que el usuario lo perciba.
Además de las transferencias detectadas, los delincuentes habrían intentado tramitar un préstamo por $1.700.000 desde la misma cuenta afectada. Por el momento, no trascendió si esa operación llegó a concretarse.
Los investigadores presumen que los fondos fueron derivados a “cuentas mulas”, una práctica habitual en este tipo de maniobras que dificulta el seguimiento del dinero y la identificación de los responsables.
Un patrón que se repite
El episodio no es aislado. En los últimos meses, distintos actores del ámbito empresarial y sanitario de la provincia fueron blanco de ataques similares. Uno de los casos más resonantes fue el de la Clínica Castaño, donde se denunciaron transferencias fraudulentas por $110.000.000. También la firma Rafael Moreno sufrió una estafa que alcanzó los $140.000.000 bajo una modalidad prácticamente idéntica.
La reiteración de estos hechos expone la creciente sofisticación de las bandas dedicadas al ciberdelito y plantea un desafío urgente en materia de ciberseguridad para empresas e instituciones locales.
Mientras avanza la investigación judicial, el foco está puesto en la posibilidad de recuperar los fondos sustraídos y en reforzar los protocolos de seguridad informática para evitar nuevos ataques en la provincia.
Rivero
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