Rivadavia vivió dos noches a puro tejo con la tercera edición de “Nochecitas de San Juan”
La Escuela Seminario Tejo Club organizó la tercera edición del torneo nocturno más particular del país, con dos jornadas cargadas de deporte, amistad y participación intergeneracional.
El sábado 14 y domingo 15 de febrero se vivió en Rivadavia una nueva edición del tradicional torneo nocturno “Nochecitas de San Juan”, una propuesta que vuelve a posicionar al tejo como un espacio de encuentro social y deportivo para todas las edades.
La competencia fue organizada por la Escuela Seminario Tejo Club, institución que por tercer año consecutivo impulsa esta iniciativa bajo la coordinación de sus instructores Rosa Cardozo e Ismael Flores. La actividad se desarrolló en la Plaza Carmen Bravo de Godoy, en Villa Seminario, donde funciona la escuela, reconocida como la primera del país dedicada a la enseñanza sistemática del tejo.
El evento contó con el auspicio del área de Acción Social, acompañada por su directora Natacha Torres, el Área del Adulto Mayor a cargo de Cristian Funes y el respaldo de la Municipalidad de Rivadavia, encabezada por el intendente Sergio Miodowsky. También acompañaron el director de Deporte en la Comunidad Marcelo González y el subsecretario de Deporte Social Mauricio Lara.
Un torneo único en Argentina
El crecimiento sostenido de la actividad y las cálidas noches sanjuaninas dieron origen a este campeonato nocturno, considerado el único del país en su tipo. A diferencia de la tradición nacional, donde el tejo se practica exclusivamente durante el día, “Nochecitas de San Juan” se juega hasta la madrugada e incluso con los primeros rayos del amanecer, en un marco que combina deporte, recreación y convivencia.
En esta edición participaron 45 equipos en categorías femeninas y masculinas, con representantes de distintos departamentos de la provincia. Durante dos jornadas, las canchas se colmaron de entusiasmo, compañerismo y espíritu competitivo.
Uno de los aspectos más destacados fue, una vez más, el carácter intergeneracional de la propuesta. La escuela tiene como objetivo principal enseñar la disciplina sin límites de edad, y es habitual ver abuelos compartiendo cancha con sus nietos, aprendiendo y divirtiéndose juntos.
Más que un torneo, “Nochecitas de San Juan” volvió a demostrar que el deporte puede convertirse en un puente entre generaciones y en un verdadero espacio de inclusión, donde la edad no es un límite, sino una oportunidad para compartir bajo el cielo sanjuanino.
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