La Selección Argentina llegó a Kansas City y fue recibida por una feroz tormenta
La primera noche de la Albiceleste en su búnker mundialista estuvo marcada por fuertes vientos, alertas de tornado y daños en el hotel de concentración. Con el regreso del sol, los jugadores retomaron la rutina y se preparan para los amistosos previos al debut.
La Selección Argentina vivió una llegada tan inesperada como intensa a Kansas City, ciudad elegida como base de operaciones durante el Mundial 2026.
La primera noche de la delegación dirigida por Lionel Scaloni estuvo atravesada por una fuerte tormenta que generó alertas meteorológicas, provocó caída de árboles y causó daños en parte de la decoración instalada para ambientar el hotel de concentración con los colores argentinos.
Kansas City, ubicada en el corazón de Estados Unidos, forma parte del denominado “Corredor de los Tornados”, una extensa región donde entre abril y junio son frecuentes los fenómenos climáticos severos. Apenas unas horas después del arribo de la Albiceleste, la ciudad fue escenario de una tormenta que obligó a activar protocolos de emergencia.
Los avisos comenzaron a llegar a los teléfonos celulares de los habitantes y visitantes, seguidos por el sonido de las sirenas distribuidas en distintos sectores de la ciudad, una señal que indica la posibilidad de actividad tornádica y la necesidad de buscar refugio.
De acuerdo con medios locales, las ráfagas provocaron importantes daños en diversos puntos del área metropolitana. En North Kansas City se registraron árboles arrancados de raíz y grandes ramas caídas sobre calles y vehículos. Incluso, una de ellas atravesó el parabrisas de un automóvil estacionado.
Mientras tanto, la delegación argentina permaneció resguardada en el Hotel Origin, situado a pocos metros del río Missouri. El establecimiento había sido completamente acondicionado para recibir al seleccionado nacional, con banderas, ploteos y elementos decorativos alusivos a la AFA y a la Scaloneta.
Sin embargo, el temporal también dejó su huella allí. Varias de las estructuras decorativas instaladas en la fachada fueron derribadas por el viento, mientras que algunos adornos colocados en los cercos perimetrales terminaron sobre la vereda y debieron ser reinstalados durante la jornada siguiente.
Con el paso de las horas, el panorama cambió por completo. El cielo despejado y las altas temperaturas permitieron que algunos futbolistas disfrutaran de los espacios abiertos del hotel. Entre ellos se pudo observar a Alexis Mac Allister junto a Nicolás González compartiendo un momento de relax en una de las terrazas del complejo.
Los hinchas argentinos que hicieron guardia en las inmediaciones también tuvieron su recompensa. Algunos lograron divisar a Lionel Messi, quien arribó a última hora del domingo acompañado por Rodrigo De Paul. Incluso, una aficionada alcanzó a fotografiar al capitán argentino mientras observaba desde una de las ventanas del hotel.
Tras una noche agitada, la Selección dejó atrás el sobresalto meteorológico y puso el foco en la preparación futbolística. Este lunes estaba prevista la primera práctica oficial en suelo estadounidense, a puertas cerradas, en el Compass Center. Allí, Scaloni comenzará a definir detalles de cara a los amistosos frente a Honduras e Islandia, los últimos ensayos antes del debut mundialista ante Argelia, programado para el 16 de junio.
La aventura argentina en el Mundial 2026 apenas comienza, aunque su estreno en Kansas City ya dejó una historia difícil de olvidar. Entre sirenas, ráfagas y alertas de tornado, la Scaloneta tuvo una bienvenida tan impactante como simbólica en tierras norteamericanas.
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