Obras Sanitarias exige un cálculo hidráulico obligatorio para autorizar nuevas obras en San Juan

La medida apunta a garantizar un uso responsable del agua potable y evitar la sobrecarga en las redes. El consumo promedio en la provincia duplica la capacidad del sistema.

Desde este mes, Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE) implementó un nuevo requisito obligatorio para todos los proyectos que requieran conexión o intervención sobre la red de agua potable en San Juan.

De ahora en adelante, cada obra —ya sea loteo, perforación, ampliación o modificación de redes— deberá incluir una verificación o cálculo hidráulico que justifique técnicamente el consumo proyectado y asegure un uso racional del recurso.

El gerente de Planificación Técnica de OSSE, Gonzalo Fernández, explicó que la disposición busca “ordenar el crecimiento urbano y proteger el equilibrio del sistema”. Aclaró que no se trata de una medida restrictiva ni que encarezca los proyectos, sino de “planificar con responsabilidad”.

“Queremos que cada obra contemple de forma realista cuánta agua se necesita y cómo se va a distribuir. No buscamos frenar el desarrollo, sino hacerlo de manera sostenible”, subrayó Fernández.

La normativa establece una dotación de diseño de 350 litros por habitante por día, cifra considerada adecuada para las condiciones áridas de la provincia. Sin embargo, el consumo actual en San Juan ronda los 650 litros diarios por persona, casi el doble de lo que el sistema puede sostener y más del triple del valor recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sugiere 200 litros diarios por habitante.

“El sistema fue diseñado para un caudal determinado. Cuando lo sobreexigimos, aparecen los problemas: baja presión, roturas y pérdidas que encarecen el mantenimiento”, advirtió el funcionario.

Fernández destacó que esta actualización se elaboró en conjunto con el área de Ingeniería y Supervisión de Obras, tras detectar que muchos proyectos no evaluaban correctamente su impacto sobre la red.

“No hay margen para improvisar con un recurso tan escaso. Este paso nos permitirá anticipar problemas y asegurar un servicio más estable”, sostuvo.

Aunque OSSE no prevé por el momento la instalación masiva de medidores domiciliarios, sí avanza con mediciones sectorizadas para estudiar patrones de consumo.

“No se trata de controlar al usuario, sino de entender cómo se comporta el sistema. Lo ideal sería que no necesitemos medidores para cuidar el agua, sino conciencia”, concluyó Fernández.

Op: Juan Llarena

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