El exgobernador de Tucumán fue condenado en junio pasado por abusar sexualmente de su secretaria, que también era su sobrina segunda.

José Alperovich fue condenado a 16 años de prisión por abuso sexual.
Foto: NA
A su vez, determinó que el relato de la víctima está amparado por “múltiples testimonios y elementos probatorios que fueron incorporados al juicio”, como las declaraciones de médicas que atendieron a la joven y el análisis realizado por la especialista del Cuerpo Médico Forense.
Y continuó: “Luego de ocurridos los sucesos, la víctima queda imposibilitada para denunciar frente a la agresión sufrida por temor, vergüenza, sentimientos de culpa, el debilitamiento de la autoestima, la asimetría de poder, la relación de dependencia o autoridad, etcétera. Esas circunstancias son las que le impiden a las víctimas, como ha pasado en el caso que nos ocupa, develar los hechos para protegerse del escarnio público, a sí mismas, a su grupo familiar o social”, explicando que además la defensa no pudo comprobar “una sola falsedad o mendacidad deliberada” por parte de la denunciante, ya que “las características de su relato no han dejado espacio para ello y son sostenidas por pruebas de indiscutible eficacia probatoria”.
José Alperovich condenado a prisión: la cronología del caso
El primer hecho fue el 14 de diciembre de 2017, cuando la denunciante y Alperovich por primera vez se trasladan a Buenos Aires y terminada esa jornada, ambos van al departamento del ex gobernador en el barrio porteño de Puerto Madero. Según relató la querella, Alperovich le ordenó a un colaborador hospedarse en otro departamento que él tenía lindante al que estaban él y la víctima.
Luego de la cena -relató la querella- el ex gobernador empezó a manosear a la víctima por las partes íntimas de su cuerpo, la besó y luego que ella le dijo que “no quería”. Mientras la abogada seguía describiendo lo que calificó como un “ataque”, Alperovich se tomaba su rostro con las manos y lloraba.
La víctima “creyó que había zafado” pero el 27 de diciembre de 2017 otra vez en un viaje a Buenos Aires y en el mismo departamento se repitió otra situación. La volvió a manosear en sus partes íntimas ella estaba “horrorizada y no podía actuar”. “Ella se encerró en el baño, se duchó y se acostó muy angustiada”, relató la abogada sobre ese segundo episodio.
Luego sucedieron otros tres hechos, el 9, 10 y 12 de febrero del 2018 y en trasladado en vehículos en el que Alperovich iba junto a ella y acompañados por algún chofer.
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