Violenta batalla campal en Villa del Carril: tres heridos, un intento de incendio y patrulleros dañados
Las familias Barroso y Vargas protagonizaron un nuevo enfrentamiento que incluyó golpes, una botella con combustible arrojada a una vivienda y un amplio operativo policial. Vecinos denuncian que los episodios se repiten desde mitad de año sin respuestas efectivas.
Una violenta batalla campal entre dos familias de Villa del Carril, en Capital, terminó con tres personas heridas, un intento de incendio y un amplio despliegue policial durante la tarde-noche de este lunes 24. El conflicto se desató en calle Sebastián Elcano, entre Agustín Gómez y Pedro de Valdivia, donde las familias Barroso y Vargas mantienen una disputa que se viene agravando desde mediados de año.

De acuerdo con el relato de Carina Barroso (52), los Vargas intentan “quedarse por la fuerza” con su vivienda. La mujer aseguró que en junio ya habían baleado el portón de chapa de su casa, situación que la dejó temiendo por la integridad de su familia. En la vivienda residen 11 adultos y cinco menores.
Durante el enfrentamiento de este lunes, los agresores arrojaron una botella con combustible hacia una de las habitaciones, donde se encontraba una niña. La botella impactó contra una ventana, generando el temor de que el fuego se extendiera, por lo que Bomberos debió intervenir de manera preventiva.
Uno de los heridos fue el yerno de Barroso, quien sufrió un fuerte golpe en la cabeza, un hematoma frontal, lesiones en la espalda y escoriaciones en el cuello, presuntamente provocadas con un palo. Del otro lado, Federico Vargas (34) fue trasladado al Hospital Rawson con politraumatismos y escoriaciones, según el primer parte médico.
La situación escaló al punto de que varias dependencias policiales debieron asistir al lugar: Infantería, Comisaría 28°, Subcomisaría Ansilta y Bomberos. En medio del disturbio, tres patrulleros resultaron dañados.
Además, la familia Barroso señaló que existen denuncias previas contra integrantes de la familia Vargas por presuntos abusos sexuales y manoseos hacia una de sus hijas, causas que —aseguran— aún no han tenido resolución. Como si fuera poco, la mujer denunció que durante el caos le robaron dos perros raza bóxer y exige su devolución, afirmando que cuenta con la documentación de compra.
Vecinos del sector coincidieron en que los episodios de violencia se repiten desde mitad de año y lamentaron que ni la Policía ni la Justicia hayan logrado frenar la escalada del conflicto. La familia Vargas evitó realizar declaraciones.
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