Ante el incremento de visitantes durante la temporada de verano y los riesgos detectados en distintos sectores, el Ministerio de Turismo, Cultura y Deporte de San Juan resolvió reforzar el operativo de seguridad en el dique de Ullum. La medida contempla mayor presencia policial, apoyo de fuerzas de emergencia y nueva señalización preventiva, con el objetivo de evitar accidentes tanto en la navegación como en el ingreso indebido de personas a zonas peligrosas.
El subsecretario de Alto Rendimiento, Eduardo Cerimedo, explicó que a fines de diciembre se llevó a cabo una reunión de coordinación entre el ministerio, la Policía de San Juan, Seguridad Náutica y Bomberos. “Analizamos la situación y decidimos redistribuir los recursos, poniendo el foco en las zonas más complejas del dique”, detalló. Como parte de ese esquema, se sumaron embarcaciones de Bomberos a las tareas de patrullaje y se reforzó la presencia policial en sectores críticos.
Según indicó el funcionario, las primeras acciones ya arrojaron resultados positivos. “Se colocó personal policial en zonas prohibidas y se señalizó con cintas de peligro. Eso funcionó bien, porque en los últimos fines de semana no se detectó presencia de chicos en esos sectores”, señaló. En ese sentido, remarcó que el operativo tiene un carácter netamente preventivo. “La idea es concientizar y cuidar a la gente, no molestarla”, subrayó.
Cerimedo explicó que el dique de Ullum presenta mayores dificultades operativas en comparación con otros espejos de agua de la provincia. “Es un dique más grande, con muchos accesos, lo que lo vuelve más complejo de controlar”, afirmó. En contraste, mencionó que en Punta Negra no están permitidos los deportes náuticos ni el uso de lanchas o motos de agua, lo que reduce considerablemente los riesgos.
En cuanto a la actividad acuática, recordó que en Ullum está prohibido el nado en aguas abiertas. “La restricción busca evitar accidentes, ya que desde una lancha o moto de agua muchas veces no se logra visualizar a los nadadores”, explicó. Aclaró que existen sectores habilitados para el baño, con presencia de guardavidas, pero que no está permitido salir de esas áreas delimitadas.
Otro punto de preocupación son los accesos informales al lago. “Hay huellas y entradas no habilitadas por la costa que dificultan el control”, indicó el subsecretario. En ese marco, explicó que la Guardia Náutica lleva un registro estricto de las embarcaciones que ingresan por los accesos oficiales. “Si entran 100 embarcaciones, deben salir 100; de lo contrario, se activa un operativo de búsqueda”, precisó.
El problema, advirtió, es que quienes ingresan por sectores clandestinos quedan fuera de ese sistema. “No sabemos si están bien y, ante una emergencia, no se puede actuar con rapidez”, sostuvo. A esto se suman infracciones frecuentes, como embarcaciones sin licencia, sin carnet habilitante o sin equipos de comunicación.
Finalmente, Cerimedo alertó sobre zonas especialmente peligrosas donde, pese a la cartelería, algunas personas realizan clavados. “Son áreas con laderas de montaña, piedras y desniveles, donde ya se registraron accidentes”, indicó. Además, señaló que actualmente se trata de sectores fangosos y de alto riesgo, por lo que insistió en la importancia de respetar las normas y las indicaciones para disfrutar del dique de manera segura.
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