Universitario pisa a fondo en el tramo final y alimenta el sueño de la clasificación
Con un contundente triunfo por 47 a 28 ante Teqüe y un punto bonus conseguido en la última jugada, el conjunto sanjuanino se metió de lleno en la pelea. Joaquín Sánchez y Valentino Soldá analizaron el gran momento del equipo, basado en la intensidad de los entrenamientos y un profundo compromiso colectivo.
El tramo caliente del torneo encuentra a Universitario en su versión más sólida. Con una producción ofensiva contundente y un punto bonus conquistado sobre la chicharra, el equipo superó a Teqüe por 47-28 y se metió de lleno en la discusión grande cuando quedan apenas tres capítulos para definir la fase regular.
El camino hacia la victoria no estuvo exento de turbulencias. En el arranque, los sanjuaninos debieron reponerse a un golpe inicial y a la presión de un rival duro, pero la disciplina táctica y el dominio en las formaciones fijas —especialmente en el line y el exigente terreno del scrum— permitieron enderezar el rumbo y controlar el marcador.
Más allá de lo sucedido en el verde césped, el fin tuvo un trasfondo institucional notable: la necesidad de alinear a tres equipos competitivos movilizó a unos 45 jugadores, con casos de deportistas que doblaron turnos en distintas categorías. Para Joaquín Sánchez y Valentino Soldá, ese despliegue evidenció una entrega inquebrantable donde el bienestar del grupo primó por sobre todo lo demás.
Los protagonistas aseguran que el combustible de este presente se alimenta entre semana. Las prácticas nocturnas adquirieron un voltaje inusitado donde la pulseada por adueñarse de una camiseta se vive con máxima exigencia. “Los martes nos sacamos chispas”, describieron sobre una competencia interna que no hace más que elevar el techo competitivo del plantel.
Con el horizonte despejado y la confianza en niveles óptimos, Universitario afrontará las últimas tres finales con argumentos de sobra para soñar con el pase a la siguiente fase.
OP: Sebastián Almada
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