Un sector del oficialismo considera insuficientes los cambios y persisten las dudas sobre el futuro de Adorni
Ante la determinación de Milei, algunas voces de La Libertad Avanza sostienen que las modificaciones “no alcanzan”. La resistencia de la Rosada, la valoración de los aliados y el gesto de Karina Milei.
“El clavo en el zapato sigue”, planteó a Infobae una fuente de La Libertad Avanza para exponer la insuficiencia de los cambios en el área de comunicación del Gobierno y, sobre todo, la determinación del presidente Javier Milei de sostener al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de las investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito. En Casa Rosada desestiman los cuestionamientos, defienden las modificaciones y reafirman la decisión del libertario. “Están todos alineados”, sostuvieron ante este medio.
Después de tres meses con la agenda fuera de control, la administración libertaria accionó con intenciones de reordenarse internamente y recuperar el control. Luego de seis horas de reunión en la quinta de Olivos, el mandatario respaldó a su ministro coordinador y apostó a la oxigenación del esquema de comunicación.
Para la tarea, designó a Adrián Ravier y reflotó la Vocería Presidencial, que permanecía acéfala desde la salida de Adorni, y enmudecida tras el estallido de la polémica que inició con la identificación de Bettina Angeletti, esposa del exvocero, en la delegación presidencial que viajó a la Argentina Week en Estados Unidos.
“No le queda mucha vida”, vaticinó este martes una fuente legislativa ante este medio, y sumó: “No sé cuál va a ser el detonante final, pero el problema es el hartazgo social externo e interno“.

El interlocutor asegura haber recogido reclamos en la calle de personas que “no pueden entender que sostengan” a Adorni al tiempo que considera que el funcionario le “mintió en la cara al Congreso”.
Los recientes cambios tampoco esperanzan a los partidos socios que, en las últimas horas, negociaron con el oficialismo y aplazaron el tratamiento de los pedidos de interpelación en la Cámara de Diputados. “El problema es Adorni”, resumieron desde el PRO. “Todos creen que Adorni se tiene que ir. No hay grieta con esto”, plantearon desde la UCR.
Con la designación de Adrián Ravier como vocero presidencial y Fabián Fernández como secretario de Prensa, previo visto bueno de Karina Milei, en Casa Rosada se esperanzan con la posibilidad de darle fin a la novela que acumuló capítulos en función de las novedades de la causa judicial. Los movimientos instrumentados en los últimos días fueron bien recidos por las dos tribus en pugna que atraviesa a la plana del Gabinete.
“Es muy pronto para saber, pero es necesario oxigenar”, planteó una fuente que transita a diario la Casa Rosada respecto de la permanencia del funcionario cuestionado por la oposición y un sector de los aliados.

Cerca del ministro coordinador mostraron asombro ante el reclamo y desestimaron las críticas. “Manuel (Adorni) se sorprendió con los apoyos que recibió. Están todos alineados”, sintetizaron por los pasillos de Balcarce 50.
Lo cierto es que la situación judicial del jefe de Gabinete profundizó diferencias internas que con los días asoman con mayor nitidez. En las últimos días, la titular del Senado, Patricia Bullrich, no dudó en esconder el malestar que le provoca el impacto de la situación patrimonial del ministro coordinador en la imagen del Poder Ejecutivo.
En primera medida presionó para Adorni a que anticipe la presentación de su declaración jurada y luego calificó como “omisión ética” las explicaciones que dio el involucrado para justificar su situación patrimonial.
Esta mañana, declinó el llamado del ministro coordinador, quien encabeza junto a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, una serie de reuniones con senadores del espacio para aceitar la tarea legislativa.
Detrás de la convocatoria, que se divide en tres tandas, se esconde la voluntad del karinismo de expandir su protagonismo en las negociaciones en la Cámara de Senadores. La presencia de la menor de los Milei, que no estila a participar de esta serie de intercambios, debe interpretarse como un nuevo gesto de blindaje al ministro coordinador que sostiene junto al mandatario.

Como contó este medio, la senadora declinó la invitación al sostener que debe trabajar en la estrategia parlamentaria que desplegará esta tarde en la reunión de Labor Parlamentaria. “Ella se reúne todo el tiempo con ellos. Los senadores no”, justificaron desde el entorno de la legisladora.
Pese a las gestualidades de Karina Milei, en más de una oficina miran con desconfianza los pasos que adoptó la senadora libertaria en las últimas negociaciones.
La sospecha inició con el tratamiento del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, pero se profundizó con la estrategia para eludir la presión de las bancadas socias. “Cuando uno habla con los senadores, se da cuenta que siempre está estresando todo. Ella transmite más ansiedad de la que verdaderamente tienen ellos”, sintetizó una voz de la mesa política.
Fuente: INFOBAE
Por: G. Herrera
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