Un ataque ruso con bombas KAB contra el noreste de Ucrania dejó tres muertos y al menos 15 heridos

Entre las consecuencias del masivo bombardeo aéreo, un centro comercial, 5 tiendas, 3 casas particulares y 5 coches resultaron dañados, según informó la administración militar de Sumy

Tres personas murieron en ataques rusos en la región de Kharkiv, al noreste de Ucrania, en la última ola de ataques de Moscú contra Ucrania, según informó el jueves este gobernador local. Los ataques alcanzaron una zona residencial y provocaron la muerte de dos mujeres y un hombre, de acuerdo con Vitalii Karabanov, jefe de la administración militar en Balakliya, ciudad ubicada en la línea del frente.

En la región de Sumy, también en el noreste, el funcionario regional Sergiy Kryvosheenko reportó que un bombardeo con bomba guiada rusa dejó 13 heridos. Además, en la región de Dnipro, dos personas resultaron heridas en un ataque separado, según Oleksandr Ganzha, jefe de la administración militar regional.

La Administración Militar de la Ciudad de Sumy detalló que en un lapso de 8 minutos durante la noche, el ejército ruso lanzó 8 bombas KAB sobre las zonas norte y central de la localidad. “Una de ellas fue neutralizada por la defensa antiaérea”, señaló y agregó: “Como consecuencia del masivo ataque aéreo, un centro comercial, 5 tiendas, las ventanas de 10 edificios de gran altura, 3 casas particulares y 5 coches resultaron dañados”.

Por otra parte, la ciudad rusa de Yaroslavl fue atacada con proyectiles ucranianos, según confirmó el gobernador regional, Mykhailo Yevraev. Las autoridades rusas informaron que la ciudad y su región estuvieron “bajo ataque hostil de drones ucranianos”, lo que llevó al bloqueo del tráfico de transporte que conecta la ciudad con Moscú.

En un lapso de 8 minutos durante la noche, el ejército agresor lanzó 8 bombas KAB sobre las zonas norte y central de Sumy. Una de ellas fue neutralizada por la defensa antiaérea (Créditos: Administración Militar de la Ciudad de Sumy)En un lapso de 8 minutos durante la noche, el ejército agresor lanzó 8 bombas KAB sobre las zonas norte y central de Sumy. Una de ellas fue neutralizada por la defensa antiaérea (Créditos: Administración Militar de la Ciudad de Sumy)

El miércoles, Volodimir Zelensky, presidente de Ucrania, lamentó el “devastador golpe” que las Fuerzas Armadas de Rusia dieron durante la noche del martes a Kiev mediante un ataque a gran escala que dejó al menos 17 muertos y medio centenar de heridos. El mandatario indicó que muchas vidas podrían haberse salvado si su país hubiera contado con los misiles interceptores necesarios, en línea con sus recientes demandas a los países aliados y las licencias que Washington concedió para fabricar sistemas Patriot.

Zelensky advirtió que “los retrasos en los suministros o la falta de preparación para transferir sistemas antibalísticos llevan precisamente a estas terribles víctimas y a esta destrucción”. Por este motivo, solicitó a los aliados que, en caso de no poder suministrar estos sistemas, presionen a Rusia con nuevas sanciones, y señaló que “una parte importante de la producción balística de Rusia no está bajo sanciones”. El mandatario instó al G7 y a la Unión Europea a tomar “nuevos pasos” para proteger la vida civil.

Las fuerzas rusas utilizaron durante la noche 24 misiles balísticos, cuatro misiles de crucero Zircón y 115 drones, centrando los ataques en almacenes de empresas civiles, infraestructura y una estación de tren. El Servicio Estatal de Emergencias reportó que los distritos de Brovari, Bucha y Fastiv también sufrieron daños.

“El enemigo está atacando una vez más deliberadamente a civiles e infraestructura civil”, señaló la administración militar de Kiev que confirmó bombardeos contra hogares y edificios residenciales

En el frente, las autoridades ucranianas ordenaron la evacuación obligatoria de menores en ciertos territorios de la zona de Kramatorsk, uno de los últimos bastiones bajo control ucraniano en la región oriental de Donetsk, ante el avance de las fuerzas rusas. Vadim Filashkin, jefe de la administración militar regional, informó que la medida afecta a 525 menores de 424 familias, quienes serán evacuados forzosamente junto con sus tutores legales.

Es una decisión difícil pero necesaria. La situación se está deteriorando, así que es inaceptable dejar a los niños bajo la amenaza constante de los bombardeos rusos. Pido a los padres que no retrasen, sino que faciliten la labor de los equipos de evacuación”, señaló Filashkin en redes sociales. El martes, un bombardeo ruso provocó la muerte de una persona y dejó a otras 27 heridas en Kramatorsk.

Según la plataforma ucraniana Deepstate, las tropas rusas se encuentran a unos veinte kilómetros de la ciudad, que junto con Sloviansk constituye el último bastión ucraniano en la región que no ha sido ocupado.

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