Trump advierte que “la gran oleada de ataques no ha sucedido” y anticipa una escalada contra Irán
El presidente de Estados Unidos sostuvo que la ofensiva actual es apenas el comienzo y aseguró que Washington está preparado para intensificar las operaciones hasta cumplir todos sus objetivos estratégicos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que la ofensiva militar contra Irán está lejos de haber alcanzado su punto máximo y advirtió que la fase más contundente de los ataques aún no ha comenzado.
“Ni siquiera hemos empezado a golpearles fuerte. La gran oleada aún no ha sucedido. Lo grande viene pronto”, afirmó en una entrevista telefónica con CNN.
Trump dejó claro que la operación podría intensificarse en los próximos días y prolongarse más allá de lo previsto inicialmente. “Siempre pensé que duraría cuatro semanas. Ahora vamos algo adelantados, pero tenemos capacidad para ir mucho más allá de eso”, señaló.
Incertidumbre en la cúpula iraní
El mandatario sostuvo además que la cadena de mando en Teherán es incierta tras la muerte del líder supremo Ali Khamenei, abatido el fin de semana en un ataque selectivo.
“Ellos mismos no saben quién los lidera ahora. Eliminamos a 49 de sus líderes. No sabemos quién está al mando”, afirmó.
Reacción regional inesperada
Según Trump, uno de los factores que sorprendió a la Casa Blanca fue la reacción de países árabes vecinos de Irán. El presidente indicó que Bahréin, Jordania, Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos han sido blanco de ataques iraníes y respondieron de forma más activa de lo anticipado.
“Les dijimos: ‘Nosotros nos encargamos’, y ahora quieren pelear. Ahora insisten en involucrarse”, expresó.
Posible despliegue terrestre
En declaraciones al New York Post, Trump no descartó el envío de tropas terrestres si la situación lo requiere, pese a que durante años había prometido evitar nuevas guerras en el extranjero.
“No tengo problema con enviar tropas si es necesario”, sostuvo, aunque aclaró que por ahora la ofensiva se basa en bombardeos aéreos y misiles.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, respaldó esa postura y evitó detallar los próximos pasos: “Llegaremos tan lejos como sea necesario”. Desde el Pentágono remarcaron que, a diferencia de los conflictos en Irak y Afganistán, no habrá una misión de “construcción nacional” ni reglas de enfrentamiento restrictivas.
Los objetivos de “Furia Épica”
Trump detalló por primera vez los cuatro ejes centrales de la operación denominada “Furia Épica”: destruir la capacidad de misiles balísticos iraníes, aniquilar su marina, impedir que Teherán acceda a armas nucleares y cortar el apoyo a grupos armados como Hezbollah y Hamas.
“Ya hemos hundido diez barcos. Están en el fondo del mar”, aseguró.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, confirmó que la campaña se encuentra en su “fase inicial”, aunque destacó que la supremacía aérea estadounidense ya se ha impuesto sobre Irán. También reconoció que la operación ha tenido costos: cuatro militares estadounidenses murieron en Kuwait tras un ataque iraní y tres aviones fueron derribados, oficialmente por fuego amigo.
Mensaje político
Trump insistió en que no se trata de una guerra para instalar un nuevo gobierno en Irán, aunque reconoció que la eliminación de decenas de líderes ha provocado un cambio de régimen de facto.
“No es una guerra de cambio de régimen, pero sí logramos un cambio en el régimen”, deslizó.
En medio de cuestionamientos sobre la duración y el costo del conflicto, el presidente fue contundente: “No me importan las encuestas. Estoy haciendo lo correcto en Irán”.
Con la mirada puesta en el escenario interno y las próximas elecciones legislativas, la Casa Blanca refuerza su apuesta militar y deja claro que, según su narrativa, el golpe más fuerte aún está por venir.
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