Tres peronistas dejan el bloque y cambia el mapa de poder en el Senado
La salida de tres senadores del bloque que conduce José Mayans altera el equilibrio en el Senado y deja al oficialismo, junto a sus aliados provinciales, al borde de alcanzar una mayoría especial clave para avanzar con proyectos sensibles y con los pliegos de la Corte Suprema. La sangría se produce en la previa al discurso de Javier Milei ante la Asamblea Legislativa.
En la previa a la sanción del Presupuesto 2026, la tucumana se sumó a la bancada. Al momento de la votación de la “ley de leyes”, las diferencias con la conducción del PJ quedaron a la vista. E incluso hubo sanciones para los senadores que acompañaron el texto con su voto. Desde entonces, circulan los rumores de una eventual ruptura que, finalmente, se concretó este lunes. Para colmo, se concreta a menos de una semana de que Milei inaugure el período de sesiones ordinarias ante la Asamblea Legislativa.
Ahora, ante la salida de los tres senadores, Salino y Rejal conformarán un nuevo bloque con presidencia del primero.
Se reconfigura el Senado
Con la fuga de los tres peronistas, el bloque que conduce José Mayans queda con apenas 25 senadores. Es cierto, mantienen el tercio en la Cámara alta. Pero, desde el retorno de la democracia, el PJ nunca había tenido tan poca presencia en la Cámara alta. Desde el 83 a la fecha, habían retenido la mayoría, que perdieron en las elecciones de medio término que se celebraron durante el mandato de Alberto Fernández. Ahora, La Libertad Avanza le pisa los talones, con 21 bancas propias; además de los aliados casi incondicionales que Victoria Villarruel cosechó primero y Patricia Bullrich reconstruyó después.
En otras palabras, al oficialismo le será mucho más sencillo avanzar no solo con la aprobación de leyes, tal cual se vio en las últimas semanas, con el Presupuesto 2026 y la reforma laboral. Sino que, además, los libertarios y sus aliados quedan cada vez más cerca de los dos tercios (48) que se necesitan en la Cámara alta para avanzar, por caso, con el nombramiento de jueces para la Corte Suprema, luego del intento fallido de cubrir las dos vacantes por decreto.
Por poner algunos ejemplos de la ventaja con la que corre el Gobierno post elecciones de octubre, la reforma laboral se aprobó en el Senado con 42 votos positivos y 30 negativos. Es decir, muy cerca de los dos tercios. Y ni hablar del Presupuesto 2026, que registró 46 votos positivos, 25 negativos y una abstención. Hasta diciembre, LLA contaba con apenas 7 senadores propios.
La fuga de los tres peronistas no solo empodera más al oficialismo en el Congreso, sino que es una muestra más de la crisis que atraviesa el PJ, cuyas consecuencias impactan de lleno en el Poder Legislativo. En especial en el Senado, donde el peronismo (a diferencia de Diputados) ni siquiera logró ponerse de acuerdo para presentar un proyecto que le haga frente a la reforma laboral de Milei, pese a que el trabajo es una de las principales banderas del partido que conduce Cristina Kirchner. Los senadores optaron por desconocer la distribución de los lugares en las comisiones y se limitaron a criticar la iniciativa oficialista.
Fuertes críticas a la familia Kirchner
“La pyme familiar de la Sra., su hijo y sus amigos sigue decidiendo a dedo, desde Buenos Aires, las autoridades partidarias del PJ en las provincias, a pesar de la vergüenza que dieron en las últimas elecciones. ¿Por qué no llama a elecciones libres y democráticas en Jujuy y en Salta? ¿Por qué, Sra. Cristina, Ud. decide a dedo quién va a conducir el PJ en estas provincias y no sus afiliados?”, disparó Sáenz en las últimas horas, por las intervenciones del partido en ambos distritos.
El tuit del salteño fue en consonancia con la jujeña. “Así el peronismo nunca podrá ser gobierno; y lo peor… en los extremos también se diluyen como oposición”, había alertado Carolina Moisés en redes.

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