Testimonios de soldados rusos revelan torturas y ejecuciones dentro del propio ejército en la guerra contra Ucrania
Cuatro soldados rusos rompieron el silencio y relataron a la BBC una serie de abusos estremecedores cometidos, según sus denuncias, por comandantes contra sus propios hombres en el frente de la guerra contra Ucrania.
Los testimonios forman parte del documental “La línea cero: dentro de la guerra de Rusia”, una producción que expone prácticas de ejecuciones sumarias, torturas y castigos ejemplificadores dentro de las filas rusas.
“Reducir a cero”: la amenaza interna
Dos de los excombatientes aseguraron haber presenciado fusilamientos inmediatos de soldados que se negaron a obedecer órdenes. En uno de los relatos más impactantes, un comandante distinguido como “Héroe de Rusia” habría ejecutado a un recluta a corta distancia tras pronunciar una frase seca que aún resuena en la memoria del testigo: “clic, clac, ¡bang!”.
Otro soldado afirmó haber visto a su superior disparar contra cuatro hombres de su propia unidad.
Según los entrevistados, dentro del argot militar se utilizaba el término “reducir a cero” o “zeroed” para referirse a la ejecución de compañeros como castigo por desobediencia. Uno de los exsoldados relató que llegó a ver alrededor de 20 cuerpos arrojados en una fosa común tras haber sido “reducidos a cero”, en una práctica que, sostienen, buscaba sembrar miedo entre el resto de la tropa.
“Tormentas de carne” y castigos brutales
Además de las ejecuciones, los hombres denunciaron torturas sistemáticas contra quienes se negaban a participar en asaltos extremadamente peligrosos, a los que describieron como “tormentas de carne”: ataques casi suicidas contra posiciones ucranianas.
Entre los castigos mencionados figuran palizas, descargas eléctricas y privación de alimentos. Algunos soldados, aseguraron, fueron enviados al combate sin armas tras haber sido castigados, una decisión que interpretan como una condena prácticamente segura.
Uno de los entrevistados recordó que antes de la movilización trabajaba como docente con niños con necesidades especiales en los Urales. Otro, que cumplía funciones de paramédico, calificó al comandante que ordenaba las ejecuciones como un “carnicero”.
Secuelas y silencio
Los cuatro hombres que brindaron su testimonio se encuentran actualmente fuera de Rusia. Según la BBC, se trata de una de las primeras ocasiones en que soldados rusos hablan públicamente sobre este tipo de prácticas dentro del ejército.
Más allá de las denuncias, los excombatientes describen secuelas psicológicas profundas. La guerra, que ya deja cicatrices visibles en el territorio, también parece haber abierto grietas invisibles dentro de sus propias filas.
Las acusaciones, de confirmarse, añadirían un nuevo y sombrío capítulo al conflicto iniciado en 2022, y plantean interrogantes sobre los métodos de disciplina y conducción militar en el frente ruso.
Los comentarios están cerrados.