Tercer año de Javier Milei: ambición global y urgencias en la gestión
Tras cruzar con éxito las elecciones de medio término, el Presidente debe atender problemas domésticos que no se terminan de resolver con el equilibrio fiscal. El discurso oficial muestra limitaciones frente a dramas como el de Chubut. La agenda internacional, una de las apuestas.

Milei espera no repetir el 2018 de Mauricio Macri, cuando el proyección reeleccionista empezó a naúfragar.
Incendios, un caso testigo
En un enero calmo, el Presidente refuerza un relato binario —nosotros/ellos, buenos/malos— que evita los matices, se recuesta en la agenda internacional y posterga una discusión que empieza a emerger incluso dentro del oficialismo: la necesidad de renovar el discurso para el tercer año y, sobre todo, de mejorar la gestión en áreas sensibles del Estado. Allí aparece uno de los puntos más flojos de LLA: un staff con escasa experiencia en el manejo cotidiano de la administración pública.
Las oficinas vacías de este enero no ayudan. Incluso ministros optaron por el home office, como si se tratara de un call center. “Nunca vi algo así”, comentaba un empleado de planta que atravesó varias gestiones.
A los trámites menores que se traban por falta de firmas se suman cuestiones más graves. El caso testigo es la catástrofe ambiental en Chubut, con incendios fuera de control que ya arrasaron más de 3.500 hectáreas de bosque nativo. Que Ambiente sea una secretaría —y no un ministerio— no solo responde al lema de reducción del gasto, sino que relega la problemática a una estructura que además comparte funciones con Deportes y Turismo, todo bajo la órbita de Daniel Scioli.
Scioli, sin embargo, está lejos de Chubut. Recorre Mar del Plata para intentar mostrar una temporada exitosa, pese a las quejas de los comerciantes. El manejo del fuego depende de Seguridad, lo que explica su corrimiento de escena.
Para colmo, la motosierra redujo recursos clave. La oposición denunció que el Servicio Nacional de Manejo del Fuego contará en 2026 con $20.131 millones: una caída real del 69% respecto de 2023 y del 53,6% frente al año pasado. En Chubut también cuestionan la limitada capacidad de los aviones hidrantes, mientras que la inversión en aeronaves se concentró en Defensa, con la compra de los F-16.
Menos recursos, competencias cruzadas y prioridades estatales orientadas a otros frentes conforman una combinación que colisiona en momentos críticos. Milei enfrenta desafíos que exceden lo discursivo y ponen a prueba su capacidad de gestión.
Quien sí llegó a la Patagonia fue Diego Santilli. Recorre el país no solo para monitorear el trabajo de las brigadas, sino también para blindar la reforma laboral, que aún no tiene los votos asegurados. En Chubut se reunió con Ignacio Torres, con quien habló de los incendios y de la deuda previsional de la Nación con la provincia.
Este lunes visitará Chaco para encontrarse con Leandro Zdero; el martes recibirá en la Casa Rosada al pampeano Sergio Ziliotto; el miércoles volverá al sur y el jueves 15 estará en Mendoza con Alfredo Cornejo. “La reforma va a salir; la duda es cuál”, sintetizaban en Balcarce 50, con especial atención al margen de maniobra que intentarán imponer los gobernadores menos alineados, en particular los de Provincias Unidas.
Las complicaciones se evidencian cuando LLA insiste en narrar hechos corrientes como la aprobación del Presupuesto o el pago de vencimientos en clave de gesta patriótica. Incluso cuando para saldar la deuda u$s3.000 millones de los u$s4.200 abonados provinieron de un REPO con bancos.
En el plano económico, especialistas advierten que el nuevo esquema de bandas atadas a la inflación debutó con calma, pero el interrogante ya no es solo macroeconómico, sino político: cuánto tiempo puede sostenerse la estabilidad sin mejoras perceptibles en la vida cotidiana. “El stock de pesos sigue creciendo sin una demanda privada equivalente. La absorción vía instrumentos del Tesoro sostiene tasas altas, encarece el crédito productivo y no genera una demanda genuina de dinero”, expresaba un economista a este medio. “Con mayor libertad cambiaria, los pesos excedentes se transforman en dólares para ahorro o turismo, aliviando transitoriamente la tenencia de pesos pero aumentando la presión cambiaria”, agregaba.
En ese contexto, indexar el tipo de cambio al IPC —aunque sea con rezago— agrava el cuadro. “En una economía de alto pass-through, la regla convierte inflación pasada en subas futuras del dólar, retroalimenta precios y debilita el ancla cambiaria”, señaló otro especialista.
La luz amarilla está encendida: las demandas iniciales de estabilización y orden fiscal darán paso a otras, con una vara más alta.
Mientras tanto, el Gobierno intenta capitalizar el escenario internacional. Celebra como propio el acuerdo Mercosur–Unión Europea, se sube al carro de Donald Trump por su ofensiva sobre Venezuela y Milei se prepara para regresar al Foro de Davos, donde buscará consolidarse como referente de la derecha global. Aspira a mostrar un bloque de una decena de países ideológicamente alineados.
Exhibir ese scrum internacional y reforzar su perfil disruptivo en la batalla cultural contra el “socialismo” —un concepto que en su mirada engloba mucho más que lo que dicen los manuales— contrasta con la realidad doméstica. Incluso su visita a Jesús María, prevista en la previa del avión a Davos, está en duda por los conflictos en Córdoba, que tienen en vilo la realización del festival folklórico.
La distancia entre los planes para Suiza y las urgencias en Chubut o Córdoba puede funcionar como una metáfora precisa del arranque del tercer año de Milei en el sillón de Rivadavia: ambición global, gestión local en tensión.


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