Súper nevadas en la cordillera obligan a la minería sanjuanina a redefinir sus plazos de exploración
Las precipitaciones históricas generadas por El Niño atrasaron la logística en los yacimientos de alta montaña. Mientras Vicuña, Altar y Los Azules centran esfuerzos en despejar accesos y garantizar seguridad, Gualcamayo mantiene sus operaciones bajo tierra sin contratiempos.
El invierno más severo de las últimas dos décadas dejó un impacto directo en la minería de San Juan. La intensa acumulación de nieve en la cordillera obligó a las principales compañías a reprogramar sus cronogramas de exploración, extender los planes invernales y enfocar las tareas inmediatas en la apertura de caminos y la seguridad operativa de cara a la temporada estival.
El panorama fue analizado por referentes de los principales yacimientos provinciales en un encuentro organizado por la Cámara Minera de San Juan.
Alta cordillera: extensión de plazos y despeje de caminos
Las nevadas récord condicionaron la logística de los proyectos situados a mayor altitud:
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Vicuña (Josemaría y Filo del Sol): Tras registrar las nevadas más intensas en 22 años, la empresa tuvo que detener las perforaciones en julio y extender su Plan Invierno hasta finales de octubre (un mes más de lo habitual). Juan Arrieta, gerente de Geología, confirmó que esperan reanudar las tareas en noviembre con 8 máquinas perforadoras y cerca de 160 operarios directos entre sus campamentos Batidero y Vicuña.
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Altar: Ubicado a 3.600 msnm, el proyecto aún no fijó fecha para el inicio de la segunda fase de prefactibilidad. Jennifer Betancourt, jefa de Exploración, indicó que la prioridad absoluta es evaluar el estado de los caminos y garantizar la transitabilidad segura antes de movilizar equipos y personal.
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Los Azules: Enfoca todos sus frentes de trabajo en el acondicionamiento de los accesos. Pedro Cuadra, geólogo principal, destacó que la seguridad del personal y la viabilidad de la ruta de acceso dictarán el inicio de la campaña (habitualmente prevista entre noviembre/diciembre y mayo). La compañía ofreció además colaboración al Gobierno provincial con maquinaria pesada para trabajos de manejo de agua durante el deshielo.
Gualcamayo, al margen de las inclemencias climáticas
En contraste con los yacimientos de alta montaña, el proyecto Gualcamayo no sufrió alteraciones en su hoja de ruta. Ignacio Cuadra, gerente de Exploración de Minas Argentinas, explicó que al estar situados en la precordillera y desarrollar labores subterráneas a 1.000 metros de profundidad, el fenómeno de El Niño no afecta sus operaciones.
La firma reportó un avance de más de 20.000 metros perforados al cierre de septiembre, manteniendo su meta de alcanzar los 26.600 metros en 2026 bajo un plan de inversión de US$ 22 millones.
El factor “El Niño”
El fenómeno climático ENOS (El Niño-Oscilación del Sur) alteró significativamente la circulación atmosférica y los niveles de precipitación en la región cordillerana. De cara a los próximos meses, el ritmo de los trabajos mineros dependerá de la velocidad del deshielo, el mantenimiento de las rutas de alta montaña y la evolución de los pronósticos meteorológicos.
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