Sindicatos en alerta: Trujillo defendió la conducción de la CGT y exigió archivar los “personalismos”
El líder de los telefónicos respaldó la actual conducción de la central obrera en San Juan, exigió dejar de lado los personalismos y advirtió sobre el duro impacto de las reformas políticas y tecnológicas en los gremios.
En pleno debate por la renovación de autoridades de la CGT Regional San Juan, Marcelo Trujillo, secretario general del Soeesit (telefónicos), plantó bandera en defensa de la estructura actual. El dirigente cuestionó con dureza a los sectores que presionan desde afuera por un recambio y criticaron la posible continuidad de la conducción vigente, asegurando que cualquier diferencia debe zanjarse bajo el histórico precepto de que “los trapitos se lavan en casa”.
Para Trujillo, la prioridad absoluta del movimiento obrero hoy pasa por reconstruir la unidad antes que por profundizar las grietas entre organizaciones. Al ser consultado por los cuestionamientos hacia la figura de Eduardo Cabello, actual conductor de la central, el dirigente evitó los nombres propios y apostó al colectivo:
“Tenemos que sentarnos en un solo lugar, volver a las raíces y conformar algo fuerte de cara a lo que se viene. Yo apoyo una conformación de gente; si esa gente entiende que Cabello debe seguir, no tengo ningún problema con él”, afirmó.
El peligro de la fragmentación
El titular de los telefónicos advirtió que las disputas internas representan el mayor riesgo para el sector en el escenario actual. Recordó que la fragmentación sindical ya ha dejado saldos negativos en el pasado y señaló que insistir con esa estrategia solo beneficia a quienes buscan restarle poder de negociación a los trabajadores. “Si hay apetencias personales, no me interesa si son de izquierda, de derecha o de cualquier sector. Somos personas y tenemos que sentarnos a dialogar”, sentenció de forma tajante.
Un escenario hostil: reformas y tecnología
Más allá de la rosca interna, la verdadera preocupación de Trujillo pasa por el complejo panorama que afronta el sindicalismo argentino a nivel macro. El dirigente alertó sobre el impacto de las nuevas reglamentaciones oficiales, las cuales —según explicó— reducirán drásticamente los ingresos de las organizaciones al modificar el sistema de aportes gremiales.
Esta asfixia financiera, advirtió, forzará a muchos sindicatos a recortar servicios esenciales, suspender prestaciones e incluso desprenderse de su patrimonio, afectando de manera directa a los afiliados y jubilados.
“Hoy la política, en general de todos los partidos, está yendo en contra de los sindicatos y sus conquistas”, disparó Trujillo.
Finalmente, el líder de Soeesit apuntó al futuro inmediato y remarcó que el verdadero desafío de la CGT no es una disputa de nombres, sino la adaptación al nuevo mercado laboral: “Hay que sentarse a hablar de todo lo que se viene”, concluyó, en clara referencia al avance tecnológico y su impacto en los puestos de trabajo.
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