Simulacro de sismo en San Juan: cuándo será y qué deberán hacer las escuelas y las familias

El ejercicio provincial se realizará el viernes 9 de octubre a las 10 y alcanzará a 1.249 escuelas. Este año, la propuesta también buscará que los estudiantes lleven las pautas de prevención a sus hogares para que cada familia pueda definir su propio plan de emergencia.

San Juan se prepara para un nuevo simulacro provincial de sismo, que se realizará el viernes 9 de octubre a las 10 en establecimientos educativos de toda la provincia. El ejercicio tendrá como objetivo reforzar los protocolos de prevención y evaluar la capacidad de respuesta ante una emergencia sísmica.

La actividad se desarrollará en el marco del Plan Provincial “Escuelas Preparadas” y alcanzará a 1.249 escuelas distribuidas en 594 edificios, con la participación de más de 255.000 estudiantes.

moliendo-bannerweb-300x300.gif

La fecha originalmente prevista era el 13 de octubre, pero fue adelantada al viernes 9 luego de un acuerdo entre Protección Civil y el Ministerio de Educación. La modificación permitirá garantizar la participación de los organismos de seguridad, asistencia y emergencia.

La ministra de Educación, Silvia Fuentes, explicó que el simulacro forma parte del trabajo preventivo que se desarrolla durante el año en las escuelas, con el objetivo de que docentes y estudiantes conozcan cómo actuar ante un movimiento sísmico.

Cada establecimiento cuenta con un protocolo de evacuación elaborado de acuerdo con las características del edificio y de su comunidad educativa. Según las necesidades de cada institución, en el operativo también intervendrán organismos como Bomberos y Protección Civil.

Cuatro escuelas tendrán un seguimiento especial

Durante el simulacro, cuatro establecimientos serán monitoreados de manera especial para evaluar en detalle la respuesta ante una situación de emergencia. Entre ellos estará la Escuela Boero.

En esas instituciones se analizarán los tiempos de evacuación, la reacción de los estudiantes, el arribo de ambulancias, el ordenamiento del tránsito y la coordinación entre los distintos organismos que participen.

La información obtenida permitirá detectar dificultades y realizar ajustes en los protocolos de evacuación.

En establecimientos con características particulares, como la Escuela Boero y la EPET N°4, el procedimiento se realizará por etapas. Luego, los estudiantes serán trasladados hacia plazas u otros espacios seguros ubicados en las inmediaciones.

Para llevar adelante esos desplazamientos se prevé la coordinación con los municipios y las fuerzas de seguridad.

Qué deberán hacer durante el simulacro

Cuando se active la alarma, estudiantes y docentes deberán adoptar inicialmente una posición de seguridad. Luego, una vez recibida la indicación correspondiente, comenzará la evacuación hacia los puntos establecidos.

Cada escuela tendrá responsables asignados para tareas específicas. Entre ellas estará la interrupción de los servicios de gas, electricidad y agua, mientras que los docentes deberán acompañar y ordenar el desplazamiento de los alumnos.

También se evaluarán las rutas de salida, los tiempos de evacuación y el funcionamiento de los espacios definidos como puntos seguros.

Del operativo participarán Protección Civil, Policía, CISEM, municipios y servicios de salud, entre otros organismos. La planificación contempla además que el despliegue destinado al simulacro no interfiera con la atención de una eventual emergencia real que pueda ocurrir durante la jornada.

La prevención también llegará a los hogares

Una de las principales novedades de este simulacro será la participación de las familias. La propuesta apunta a que los estudiantes trasladen a sus hogares las pautas de prevención trabajadas en las escuelas.

La idea es que cada familia pueda conversar previamente sobre cómo actuar ante un terremoto y definir un plan de emergencia familiar.

Entre los puntos que se recomienda establecer se encuentran:

  • Identificar los sectores seguros dentro de la vivienda.

  • Definir las vías de salida y mantenerlas despejadas.

  • Determinar un punto de encuentro para la familia.

  • Acordar quién se encargará de retirar a los niños en caso de una emergencia.

  • Establecer quién podría cortar los servicios básicos.

  • Asegurar muebles altos y otros elementos que puedan caer durante un movimiento.

  • Preparar una mochila de emergencia.

De esta manera, el simulacro no quedará limitado al ámbito escolar, sino que buscará incorporar también a las familias en las prácticas de prevención y respuesta ante un sismo.

Qué hacer ante un terremoto real

Las autoridades recomiendan evitar desplazamientos innecesarios en vehículos durante una emergencia sísmica. Reducir la circulación permite mantener despejadas las calles para el paso de ambulancias, bomberos, policías y equipos de rescate.

El objetivo del ejercicio provincial será justamente poner a prueba estas pautas, detectar posibles dificultades y fortalecer la preparación de la comunidad ante una eventual emergencia.

Los comentarios están cerrados.