Siete meses en rojo: el consumo privado cayó 1,1% en junio y no encuentra piso
Un informe de la Universidad de Palermo muestra que el gasto de los hogares volvió a contraerse en junio, afectado por el desplome en las ventas de supermercados, autos y electrodomésticos, y a pesar de un leve repunte en el consumo masivo.
El consumo privado no logra levantar cabeza y sumó en junio su séptimo mes consecutivo en terreno negativo. Según el Índice de Consumo Privado (ICP-UP) elaborado por la Universidad de Palermo, el gasto de los hogares retrocedió un 1,1% interanual y un 1,2% en comparación con mayo. Con este resultado, la primera mitad de 2026 cerró con una contracción acumulada del 1,7%.
El informe expone un escenario de marcada debilidad en la demanda interna, donde el rubro de bienes semidurables (indumentaria y calzado) lideró las pérdidas con un desplome del 3,8% interanual. Los bienes durables tampoco escaparon a la tendencia y cayeron un 1,2%.
La brecha en las mesas y en el transporte
El consumo masivo fue la única excepción a la regla, al registrar una mejora del 1,1% interanual. Sin embargo, dentro de este sector se observaron fuertes distorsiones en los hábitos de compra. Mientras que el consumo de carne porcina creció un 3,9%, la demanda de carne vacuna sufrió un derrumbe del 13,5% y la de carne aviar bajó un 8%.
La disparidad también se trasladó a las calles. El patentamiento de motocicletas se disparó un 42,3% interanual, consolidándose como una alternativa de movilidad económica ante la fuerte caída del 13,7% en las ventas de automóviles nuevos y la baja del 2,4% en el expendio de combustibles.
Golpe al comercio, la gastronomía y el financiamiento
El impacto de la crisis se siente con fuerza en los comercios de cercanía y centros de compras. En junio, las ventas en supermercados se hundieron un 13,8%, mientras que los locales de ropa y calzado de los centros comerciales perdieron un 7,2% de sus operaciones. Por su parte, los restaurantes tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires anotaron su cuarto mes de caída consecutiva con una baja del 3,7%.
Otros indicadores que confirman el freno en la actividad económica son el desplome del 11,6% en la facturación de electrodomésticos y la caída del 5% en los despachos de cemento en bolsa.
Finalmente, el financiamiento de los hogares se achicó de la mano de un menor uso del crédito. Las compras con plásticos cayeron un 5,2% y los préstamos personales retrocedieron un 2,2%. Este enfriamiento del mercado interno se reflejó directamente en las arcas del Estado, con una contracción del 4,2% real en la recaudación del IVA.
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