Se perdieron 100.000 empleos formales en lo que va de 2026: cuáles fueron las provincias y los sectores más afectados

La mayor parte de la caída se concentró en los asalariados privados. Cuáles fueron las excepciones y qué pasó con los trabajadores independientes

El empleo formal sigue en retroceso. Los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), que releva la Secretaría de Trabajo, muestran que en los primeros siete meses de este año se perdieron 100.262 puestos de trabajo formales en el país. La caída alcanza a buena parte de las categorías de ocupación y a la gran mayoría de las provincias.

En detalle, los datos desestacionalizados del SIPA muestran que en diciembre del año pasado había 12.852.466 trabajadores registrados en Argentina y siete meses más tarde, en julio de este año, el número descendió a 12.752.204 (0,8% de caída).

La mayor parte de la caída se concentró en los asalariados del sector privado. Esa categoría pasó de 6.172.323 a 6.106.796 puestos en el período analizado, es decir, 65.527 menos, una caída de 1,1 por ciento. También el empleo asalariado en el sector público retrocedió, aunque en una escala menor: de 3.395.020 a 3.385.028 puestos, con una baja de 9.992 empleados.

Entre los trabajadores independientes los resultados fueron dispares. De diciembre hasta julio se perdieron 15.334 trabajos autónomos y 32.295 monotributistas sociales (-12,8 por ciento). En el otro extremo, el monotributo fue la única categoría con un avance de relevancia. Sumó 22.711 trabajadores en los primeros siete meses del año y compensó parcialmente la caída de otras categorías.

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Por su parte, el empleo en casas particulares casi no se movió. En los primeros siete meses del año se sumaron 175 puestos formales, que prácticamente no movieron la aguja.

Los rubros más afectados del sector privado

Dentro del empleo asalariado privado registrado, la pérdida estuvo muy concentrada en dos ramas. Una es la industria manufacturera, que perdió 26.157 trabajadores en los primeros siete meses del año (2,3% de caída). La otra rama es la del comercio y las reparaciones, que pasó de 1.237.925 a 1.213.917 trabajadores y registró 24.008 puestos menos, con una variación negativa de 1,9 por ciento. Sumadas, ambas ramas acumulan 50.165 empleos perdidos, el equivalente a más de las tres cuartas partes de la caída del sector privado.

Otras ramas también mostraron retrocesos, aunque de menor volumen. Transporte, almacenamiento y comunicaciones, por ejemplo, perdió 8.770 puestos. La intermediación financiera cayó 3,1%, con 4.585 trabajadores menos, y la pesca, fue la que más bajó en términos porcentuales (-5,4%), aunque la retracción fue de sólo 816 puestos de trabajo formales en todo el país. La construcción, una de las actividades más mencionadas en los informes sobre pérdida de empleo desde fines de 2023, prácticamente no tuvo variación en este período: perdió 520 puestos, una caída de 0,1 por ciento.

Vista dividida de una fábrica: lado izquierdo oscuro con máquinas paradas, lado derecho brillante con trabajadores y maquinaria en funcionamiento, con chispas.En los primeros siete meses del año la industria perdió 26.157 trabajadores asalariados formales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Del lado de las ramas que crecieron, las variaciones fueron acotadas. La agricultura, ganadería, caza y silvicultura sumó 3.433 trabajadores, la explotación de minas y canteras agregó 1.219 puestos y las actividades inmobiliarias sumaron 699 empleos más. Ninguna de las ramas en alza alcanzó a compensar lo perdido por la industria y el comercio.

Solo cinco provincias crecieron y las demás cayeron

El mapa por provincias confirma que la caída del empleo privado asalariado registrado es generalizada. De las 24 jurisdicciones, sólo cinco tienen más trabajadores que en diciembre, mientras que las otras 19 registran bajas.

Neuquén encabezó las subas con 6.909 puestos de trabajo creados y un crecimiento de 4,6 por ciento. Le siguieron Río Negro, con 2.245 empleos más, Tucumán con 1.070 puestos nuevos, La Rioja (sumó 494 asalariados registrados) y Catamarca, con 333 puestos nuevos.

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Entre las provincias que más cayeron en términos porcentuales, Tierra del Fuego quedó al frente con una baja de 8,9% (perdió 3.009 puestos). Es una provincia de perfil industrial, en un contexto en el que la industria manufacturera fue la rama que más empleos perdió a nivel nacional. Su caída, en términos porcentuales, duplica a la que le sigue, Santiago del Estero, con 4,0% de baja y 2.040 trabajadores menos.

Después aparecen Corrientes, con una caída de 3,4% y 2.639 puestos menos, Mendoza, con una variación de 2,9% (-7.025 trabajadores asalariados formales) y Jujuy, que pasó de 58.362 a 56.680 asalariados registrados, lo que refleja una caída 1.682 puestos de trabajo (-2,9 por ciento. Medida en cantidad de puestos, Mendoza tuvo la tercera mayor pérdida del país.

Los dos distritos más poblados, en cambio, no figuran entre los de mayor caída porcentual, pero sí concentran la mayor parte de las pérdidas absolutas. La provincia de Buenos Aires perdió 32.441 empleos privados registrados, una baja de 1,7 por ciento. Esa cifra equivale a casi la mitad del total perdido entre todas las provincias. La Ciudad de Buenos Aires (CABA), en tanto, tiene hoy 9.295 puestos menos que en diciembre, al pasar de 1.495.591 a 1.486.296 puestos de trabajo, con una caída de 0,6 por ciento.

Santa Fe y Córdoba completan el grupo de mayores pérdidas absolutas, con 5.390 y 5.254 puestos menos, respectivamente.

Fuente: Infobae

OP: Juan Pabl0 Amaya

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