San Juan revoluciona el mapa del Malbec: crece un 20% y supera el ritmo de Mendoza
Según datos del INV, la provincia registró un crecimiento en superficie superior al promedio nacional en la última década, consolidándose como el polo emergente más dinámico del país.
El escenario del vino argentino está experimentando un cambio estructural. Según el último informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), San Juan ha logrado un crecimiento del 20,2% en su superficie de Malbec durante la última década. Esta cifra no solo supera el promedio nacional del 16%, sino que deja atrás el ritmo de expansión de Mendoza, que registró un 14,7% en el mismo periodo.
A pesar de que Mendoza mantiene el dominio absoluto con casi el 85% del total nacional, el avance sanjuanino marca una tendencia clara hacia la federalización de la cepa insignia de Argentina. Actualmente, San Juan cuenta con 2.731 hectáreas dedicadas al Malbec, lo que representa el 5,8% del total país.
Focalización estratégica y territorial
El crecimiento no es azaroso, sino que responde a una apuesta por departamentos específicos que han demostrado condiciones óptimas para esta variedad:
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Sarmiento: Concentra el 32,9% de la superficie provincial.
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Caucete: Sigue con un 16,5%.
Este desarrollo evidencia un giro en el perfil productivo de la provincia, que históricamente se asociaba al volumen y ahora busca posicionarse en el segmento de vinos de alta gama, calidad y valor agregado.
El Malbec como motor económico
La relevancia de esta expansión radica en el peso específico de la variedad en el mercado:
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Dominio: Representa el 23,9% de la superficie vitivinícola total de Argentina.
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Consumo: El 61,4% de los vinos varietales vendidos internamente son Malbec.
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Exportación: El 48% de la producción se envía a más de 100 países.
“San Juan deja de ser un actor secundario para convertirse en un protagonista emergente, apostando a largo plazo incluso en un contexto de retracción de exportaciones”, señalan analistas del sector.
Un futuro de calidad sobre cantidad
Aunque las exportaciones generales de Malbec sufrieron una caída cercana al 10% en el último año, la decisión de San Juan de seguir plantando sugiere una visión de resiliencia y reconversión. Al apostar por la uva más rentable y reconocida a nivel global, la provincia asegura su lugar en la cadena de valor más importante de la industria agroindustrial argentina.
POR LIC. EUGENIA VILA
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