En una operación que podría marcar un antes y un después en la minería global y tener impacto directo en la Argentina, la anglo-australiana Río Tinto confirmó que analiza la posibilidad de adquirir a la suiza Glencore. De concretarse, la fusión daría lugar a la mayor compañía minera del mundo, con una valuación que superaría los US$ 260.000 millones, según estimaciones del Financial Times.
No se trata de un primer acercamiento. Ambas compañías ya habían explorado una posible combinación durante 2024, aunque las negociaciones no avanzaron. En esta nueva etapa, el contexto internacional y la magnitud del eventual acuerdo colocan nuevamente a la Argentina —y en particular a San Juan— en el radar de los grandes jugadores del sector.
A través de un comunicado, Río Tinto informó que mantiene conversaciones preliminares con Glencore para evaluar una “posible combinación de parte o la totalidad de sus negocios”, que podría instrumentarse mediante una fusión. En el mercado se descuenta que la operación avanzaría bajo el esquema de una adquisición de Glencore por parte de Río Tinto, compañía de mayor tamaño y presencia global.
Glencore, uno de los principales productores mundiales de carbón y metales, confirmó la reanudación del diálogo, aunque aclaró que no existe certeza sobre la aceptación de una eventual oferta. Cualquier definición, señalaron, será comunicada oportunamente.
El contexto sanjuanino de Río Tinto
El posible avance hacia una megafusión se conoce en un momento clave para la estrategia de Río Tinto en San Juan. A fines de noviembre, la minera —segunda más grande del mundo detrás de BHP— resolvió que su subsidiaria tecnológica Nuton rescindiera el acuerdo que le otorgaba acceso al 20% del proyecto de cobre Altar, operado por Aldebarán.
Según explicó la empresa, la decisión respondió a un cambio en las prioridades de inversión, con foco en proyectos más avanzados y con potencial de producción en plazos más cortos. No obstante, ambas partes dejaron abierta la posibilidad de firmar un acuerdo de licencia para aplicar la tecnología de biolixiviación Nuton® en el yacimiento.
Pese a la salida de Nuton, Altar continúa siendo un proyecto de gran escala. La Evaluación Económica Preliminar publicada a fines de octubre le asigna un valor presente neto cercano a los US$ 2.000 millones, con un CAPEX inicial estimado en US$ 1.590 millones y una vida útil proyectada de 48 años.
Los Azules, la apuesta que sigue firme
En contraste, Río Tinto mantiene y refuerza su compromiso con Los Azules, uno de los proyectos cupríferos más relevantes de San Juan, ubicado en el departamento Calingasta y liderado por McEwen Copper. A través de Nuton, la compañía ya realizó cuatro inyecciones de capital, incluida una inversión de US$ 35 millones, lo que elevó el desembolso total por encima de los US$ 100 millones.
Estos aportes fueron clave para fortalecer la valuación del proyecto y facilitar su acceso al financiamiento. Actualmente, Los Azules se encuentra en una etapa avanzada: obtuvo la aprobación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), concluyó su informe de factibilidad y prevé una inversión total de US$ 3.170 millones.
De acuerdo al cronograma, las obras comenzarían en 2026, con inicio de producción en 2029 y la obtención del primer cátodo de cobre en 2030.
Un gigante para competir con BHP
La posible fusión se da en paralelo al impulso del Gobierno nacional para ampliar la explotación de los recursos naturales, con la mirada puesta en modelos como el chileno y en un debate aún abierto sobre la ley de protección de glaciares. En ese contexto, la unión entre Río Tinto y Glencore permitiría crear un gigante capaz de competir de manera directa con BHP Group, el mayor actor del sector.
Según estimaciones del mercado, Río Tinto cuenta con una capitalización bursátil cercana a los US$ 137.000 millones, mientras que Glencore ronda los US$ 70.000 millones, lo que explica la dimensión del posible acuerdo.
Los activos en Argentina
En el país, Río Tinto desarrolla proyectos de litio y cobre. En Rincón, Salta, prevé producir unas 60.000 toneladas de carbonato de litio bajo el régimen del RIGI. También tiene actividad avanzada en Olaroz, Jujuy, y avanza con las obras de Fénix y Sal de Vida en el Salar del Hombre Muerto, en Catamarca.
Glencore, por su parte, reactivó la mina de cobre Bajo de la Alumbrera, en Catamarca, cerrada desde 2018. Además, proyecta inversiones por US$ 3.800 millones en Agua Rica y otros US$ 9.500 millones en El Pachón, uno de los principales desarrollos cupríferos de San Juan.
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