Reino Unido le marca un límite a la avanzada independentista de Escocia, Gales e Irlanda del Norte

La postura de Burnham fue difundida por un portavoz de Downing Street luego de la cumbre que los dirigentes nacionalistas realizaron este lunes en Cardiff. Según explicó, el primer ministro considera que los distintos territorios pueden avanzar en una mayor autonomía sin romper los vínculos que los mantienen unidos.

Burnham sostiene que “el Reino Unido funciona mejor cuando promueve sus valores compartidos de forma conjunta para resolver los problemas de todos, en lugar de dividirse”. En esa línea, planteó trabajar junto con los gobiernos locales y discutir mecanismos financieros que permitan dar mayor seguridad económica a la población.

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Sin embargo, el Gobierno británico no contempla por el momento habilitar nuevos referendos sobre la organización territorial.

Downing Street también aclaró que mantendrá el compromiso asumido en el Acuerdo de Viernes Santo de 1998 respecto de Irlanda del Norte. Ese pacto establece que una consulta sobre una eventual reunificación con Irlanda solo puede convocarse si existen indicios claros y sostenidos de que una mayoría de la población apoya esa opción.

Burnham llamó a mantener unido al Reino Unido frente al separatismo.

EFE

El reclamo de los independentistas

La respuesta de Burnham llegó después de una reunión en Cardiff entre los principales referentes nacionalistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte. John Swinney, del Partido Nacional Escocés; Rhun ap Iorwerth, del Plaid Cymru; y Michelle O’Neill, del Sinn Féin, participaron del encuentro junto con Mary Lou McDonald, dirigente del Sinn Féin y líder de la oposición en Irlanda.

Los dirigentes buscaban coordinar una estrategia común y tenían previsto firmar un memorando de entendimiento para respaldar el derecho de sus territorios a decidir sobre su futuro político. También plantearon la realización de consultas populares sobre la independencia.

Swinney sostuvo que Escocia, Gales e Irlanda del Norte cuentan actualmente con dirigentes favorables a la independencia y cuestionó la continuidad del esquema político vigente. Desde Gales, Iorwerth reclama además ampliar las competencias de Cardiff y que áreas como la Policía y la Justicia dejen de depender de Westminster.

El reclamo también tiene un antecedente central en Escocia. En 2014, los ciudadanos votaron en un referéndum sobre la independencia y el 55,3% eligió permanecer dentro del Reino Unido, frente al 44,7% que apoyó la separación. El resultado no cerró el debate: el Brexit profundizó posteriormente las diferencias, ya que Escocia votó mayoritariamente por permanecer en la Unión Europea mientras el conjunto del Reino Unido decidió abandonarla.

Ahora, la coordinación entre los movimientos nacionalistas de los tres territorios vuelve a poner en discusión el futuro de la estructura política británica, mientras Londres mantiene su rechazo a abrir nuevos procesos de consulta sobre la independencia.

“El Reino Unido llega a su fin”: Escocia, Gales e Irlanda del Norte postulan su independencia

Los principales líderes nacionalistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte reforzaron su alianza para avanzar con sus respectivos proyectos de independencia del Reino Unido y reivindicaron el derecho de sus territorios a decidir su futuro. Tras un encuentro en Cardiff, aseguraron que “el tiempo de Westminster está llegando a su fin”.

La reunión congregó al primer ministro escocés y líder del Partido Nacional Escocés (SNP), John Swinney; al referente de Plaid Cymru, Rhun ap Iorwerth; y a la dirigente del Sinn Féin en Irlanda del Norte, Michelle O’Neill. “Nuestras naciones tienen derecho a la autodeterminación. Ningún Gobierno de Westminster (británico) tiene derecho a poner trabas a la democracia”, expresaron en un documento conjunto.

Aunque las tres fuerzas persiguen objetivos diferentes, comparten la intención de modificar la actual organización territorial del Reino Unido. El SNP busca la independencia de Escocia, Plaid Cymru promueve la separación de Gales y el Sinn Féin impulsa la reunificación de Irlanda. Los dirigentes anticiparon que “se avecinan cambios constitucionales” y acordaron profundizar la cooperación entre sus partidos.

Los líderes también marcaron una posición común respecto del escenario posterior a una eventual separación y señalaron a la Unión Europea como destino político de sus territorios. “El futuro de nuestras naciones está en la Unión Europea”, afirmaron, antes de lanzar una advertencia a Londres: “No puede haber una señal más clara de que el tiempo de Westminster está llegando a su fin”.

Qué plantea cada territorio para separarse del Reino Unido

Aunque Escocia, Gales e Irlanda del Norte comparten el reclamo de autodeterminación, cada territorio mantiene una estrategia y tiempos diferentes. Los dirigentes reclamaron al Gobierno británico que se prepare para eventuales “cambios constitucionales” y coincidieron en que “el futuro de nuestras naciones está en la Unión Europea”, al considerar que el Brexit perjudicó a sus territorios.

Escocia

En Escocia, John Swinney planteó como objetivo celebrar una nueva votación sobre la independencia durante los próximos cinco años. El antecedente más importante ocurrió en 2014, cuando el 55% de los votantes rechazó separarse del Reino Unido. Desde entonces, los sucesivos gobiernos británicos se opusieron a autorizar otro referéndum.

Irlanda del Norte

La situación es diferente en Irlanda del Norte, donde el Sinn Féin pretende impulsar una consulta sobre la reunificación con la República de Irlanda antes de 2030. Los Acuerdos de Viernes Santo de 1998 contemplan la posibilidad de convocar un referéndum si existen indicios de que una mayoría de la población norirlandesa podría respaldar la unión con Irlanda.

Gales

En Gales, en cambio, Rhun ap Iorwerth evitó establecer una fecha para una eventual consulta y sostuvo que el calendario debe quedar “en manos del pueblo galés”. Allí, el respaldo a la independencia es menor que en Escocia e Irlanda del Norte, aunque creció durante los últimos años. El memorándum firmado por las fuerzas nacionalistas no menciona expresamente la palabra “referéndum”, pese a que los dirigentes escoceses y norirlandeses sí reclamaron públicamente avanzar hacia una votación.

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