Refuerzan la presencia policial en barrios críticos: operativos, contravenciones y detenidos

La Policía de San Juan intensificó los controles en al menos cinco zonas consideradas conflictivas. Hubo aprehendidos por disturbios, alcohol en la vía pública y portación de armas. Buscan prevenir hechos de violencia grave.

En el transcurso de la semana, la Policía de San Juan desplegó una serie de operativos preventivos en al menos cinco barrios señalados como de alta conflictividad, con el objetivo de desactivar situaciones de violencia y evitar episodios de mayor gravedad. Los procedimientos concluyeron con varios detenidos por distintas contravenciones.

Según confirmaron fuentes policiales, los últimos operativos se realizaron en los barrios Ansilta, Teresa de Calcuta, Las Pampas, Cruce de los Andes y Villa del Sur, entre otros sectores donde se registra una reiterada conflictividad vecinal.

Las personas aprehendidas fueron puestas a disposición de la Justicia por infracciones como disturbios en la vía pública, resistencia o entorpecimiento del accionar policial, peleas entre vecinos e ingesta de alcohol en espacios públicos. En algunos casos, también se detectó portación de armas.

“Esto se hace para evitar tragedias mayores. Después se desconocen y termina pasando lo que pasó el otro día”, reconoció una fuente policial, en alusión al reciente homicidio ocurrido en el barrio Las Pampas, en Pocito, tras un enfrentamiento entre familias vecinas.

Desde la fuerza manifestaron su preocupación por el nivel de conflictividad que se registra en distintas barriadas de la provincia, donde los enfrentamientos entre vecinos se han vuelto frecuentes y generan un clima de tensión permanente.

Los operativos estuvieron a cargo de efectivos de la División GAM (Grupo de Apoyo Motorizado), junto a personal de las comisarías departamentales y otras divisiones especiales, en un esquema de intervención territorial focalizada.

Esta modalidad ya se había aplicado semanas atrás en el barrio Sierras de Marquesado, donde vecinos denunciaron enfrentamientos diarios protagonizados por grupos de menores que generaban temor en la comunidad.

Pelea vecinal y crimen en Pocito
El hecho más grave que encendió las alarmas ocurrió el pasado 5 de enero, cuando se registró el primer homicidio del año en la provincia. La víctima fue Ricardo Fernando Caballero, de 41 años, quien falleció tras recibir un disparo durante una pelea entre dos familias del barrio Las Pampas, en Pocito.

De acuerdo a la investigación, el conflicto se desató en medio de insultos y pedradas, momento en el que Caballero fue herido de bala. Ingresó al hospital en código rojo, con el proyectil alojado en su cuerpo y severas lesiones en pulmón, páncreas e hígado, además de un importante sangrado interno. Pese a los esfuerzos médicos, murió tras más de 24 horas de agonía.

Por el hecho fue detenido un joven de apellido Lara, de 28 años, señalado como el autor del disparo. En tanto, otro involucrado, conocido como “el Tartamudo”, se dio a la fuga y se presentó horas más tarde ante la Justicia.

Op: Juan Llarena

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