RECO: un sistema que redefine la disputa municipal con competencia interna y límites a candidaturas
La propuesta establece un modelo en dos etapas para distribuir concejales: primero compiten los frentes y luego las listas. Así, incluso quienes pierdan dentro de su espacio podrán acceder a representación legislativa.
En el marco de la reforma electoral que se debate en San Juan, el Régimen Electoral de Competencia Ordenada (RECO), impulsado por el bloquismo, introduce cambios clave en la forma en que se definirá la representación en los municipios. El nuevo esquema propone un modelo en dos etapas que combina la competencia entre frentes políticos con la disputa interna entre listas.
En una primera instancia, los frentes o agrupaciones compiten entre sí sumando la totalidad de los votos obtenidos por sus listas. A partir de ese resultado global, se determina cuántas bancas de concejales le corresponden a cada espacio mediante un sistema proporcional, similar al método D’Hondt.
Superada esa fase, se abre una segunda etapa: la distribución interna. Las bancas obtenidas por cada frente se reparten entre las distintas listas que lo integran, en función de los votos que haya conseguido cada una.
Este mecanismo introduce una diferencia sustancial respecto de esquemas anteriores: quienes no ganen la interna dentro de su propio frente no quedan automáticamente excluidos. Si alcanzan un caudal suficiente de votos, pueden acceder a una banca en el Concejo Deliberante.
De este modo, el sistema rompe con la lógica de “todo o nada”. Aun cuando una lista no logre quedarse con la intendencia, puede obtener representación legislativa dentro del municipio.
El modelo también plantea una doble lógica en el conteo de votos. Por un lado, en la competencia general, los sufragios se acumulan por frente, lo que fortalece a cada espacio político en su conjunto. Por otro, en la instancia interna, cada lista compite con sus propios votos, sin transferencias entre sí.
Un ejemplo permite ilustrarlo: si un frente reúne el total de votos repartido entre tres listas —por ejemplo, 50%, 30% y 20%—, ese espacio se impone en la elección. La intendencia quedará en manos del candidato de la lista más votada, mientras que las bancas de concejales se distribuirán proporcionalmente entre las tres.
En definitiva, la propuesta apunta a equilibrar la competencia entre espacios políticos con la representación de minorías internas, configurando un esquema que, de aprobarse, modificaría de manera significativa la dinámica electoral en los municipios sanjuaninos.
Como antecedente, el nuevo sistema busca evitar situaciones como la ocurrida en 9 de Julio en 2023, cuando la candidata más votada de manera individual no resultó electa debido a que otro frente logró imponerse al sumar los votos de todas sus listas.
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