Presión a Irán: Estados Unidos concentró tres portaaviones en Medio Oriente por primera vez desde 2003
El endurecimiento de la acción militar en la región acelera las presiones sobre las rutas energéticas y modifica la dinámica de las negociaciones internacionales
Estados Unidos ha fortalecido su presencia militar en Oriente Medio desplegando tres portaaviones y elaborando nuevos planes de ataque, con el propósito de presionar a Irán para que acepte restricciones a su programa de armas y permita la reapertura del estrecho de Ormuz al tráfico comercial.
Washington busca forzar a Irán a negociar imponiendo un bloqueo naval desde el 13 de abril de 2024. Según el informe del Comando Central, este dispositivo involucra tres portaaviones, más de 200 aeronaves y 15.000 efectivos, y la operación de 12 buques en la región y siete navíos en el océano Índico. El objetivo central es limitar la capacidad bélica iraní, restringir el programa nuclear y asegurar la libre navegación de energía y mercancías en el estrecho de Ormuz.
El despliegue simultáneo de los portaaviones USS Abraham Lincoln, USS Gerald R. Ford y USS George H.W. Bush marca la primera vez en décadas que coinciden tres unidades de este tipo en Oriente Medio. Estas embarcaciones operan como núcleo de una estrategia diseñada para endurecer la postura de Washington frente a Teherán y asegurar los intereses estratégicos estadounidenses, informó el medio.

Capacidad aérea: más de 200 aviones
F/A-18E/F Super Hornet: cazabombardero polivalente.
EA-18G Growler: aeronave de guerra electrónica.
F-35C Lightning II: caza furtivo de ataque.
E-2C/D Hawkeye: avión de alerta temprana aerotransportada.
C-2A Greyhound: transporte logístico embarcado.
MH-60S/R Sea Hawk: helicóptero multipropósito.
CMV-22B Osprey: aeronave de transporte logístico embarcado.
Capacidad naval:
Tres portaaviones: USS Abraham Lincoln, USS Gerald R. Ford y USS George H.W. Bush
12 barcos de apoyo: destructores como el USS Spruance, USS Michael Murphy, USS Donald Cook, USS Mahan, USS Winston S. Churchill, USS Frank E. Petersen, USS Mason, USS Ross y USS Bainbridge.
Personal:
Más de 15.000 marines
Refuerzo militar estadounidense en la región
La actividad naval incluye interceptar y redirigir embarcaciones sospechosas de transportar recursos iraníes. De acuerdo con CNN, hasta el jueves pasado, las fuerzas estadounidenses habían inspeccionado 33 barcos y abordado al menos tres, entre ellos uno con cargamento de petróleo procedente de Irán. Uno de estos abordajes se produjo en el océano Índico, aproximadamente a 3.200 kilómetros del golfo Arábigo.
El bloqueo naval que se inició el 13 de abril endureció el cerco a Irán después de que el país cerrara de hecho el estrecho de Ormuz a la navegación internacional. Tales acciones han provocado tensiones en el comercio energético global e incrementado la preocupación por la estabilidad regional.
Las imágenes muestran un gran buque petrolero navegando en mar abierto, seguido por la presencia de helicópteros. Uno de los helicópteros desciende sobre la cubierta del buque, donde se observan personas. Un segundo buque cisterna aparece en la distancia. Esta secuencia documenta la interceptación de un petrolero presuntamente vinculado a Irán por parte de fuerzas de Estados Unidos en el océano Índico, una operación militar de abordaje.
Nuevas opciones para presionar a Irán
El Pentágono ha elaborado planes que contemplan ataques selectivos contra barcos rápidos, embarcaciones minadoras, lanzadores de misiles y drones, así como bombardeos sobre infraestructura estratégica e instalaciones energéticas de Irán, detallaron fuentes. Estas maniobras buscan recortar la capacidad de Teherán para emplear el estrecho de Ormuz como palanca de presión.
Entre las posibles operaciones también se evalúan ataques puntuales contra líderes militares iraníes y figuras dentro del régimen que obstaculizan las negociaciones. Dentro de este grupo se encuentra el comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, Ahmad Vahidi, según indicaron las fuentes citadas por CNN.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, advirtió que Washington está dispuesto a intensificar ataques sobre activos estratégicos si Irán rechaza la vía diplomática. La destrucción de infraestructuras supondría una escalada controvertida, advirtieron funcionarios actuales y anteriores.
Demandas de Washington para un acuerdo negociado
El principal objetivo de la Casa Blanca es imponer límites estrictos al programa nuclear iraní, reducir la capacidad ofensiva de Irán y restablecer la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz. Washington sostiene que la paralización del comercio marítimo afecta la economía global y aumenta la presión sobre los precios de la energía.
Estados Unidos ha transmitido a Teherán que solo bajo vigilancia internacional y tras el desmantelamiento de capacidades atómicas se levantaría el cerco naval y se reanudaría el comercio. La administración de Donald Trump recalca que estas condiciones son fundamentales para garantizar la seguridad global y los intereses estadounidenses.
El efecto sobre Irán y el equilibrio regional
A pesar de los bombardeos, Irán conserva cerca de la mitad de sus lanzadores de misiles y miles de drones de ataque, habiendo trasladado activos militares a nuevas posiciones, según valoraciones de inteligencia recogidas. Los expertos advierten que incluso una ofensiva concentrada no garantiza la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz.
El video registra el abordaje de un buque portacontenedores de la compañía MSC por parte de varios individuos uniformados. Estos sujetos ascienden a la cubierta principal desde una embarcación menor mediante una escalera. Se observa un segundo buque de carga en el agua. Este suceso corresponde, según el contexto, a soldados iraníes abordando buques en el estrecho de Ormuz. Es una cobertura de evento.
La guerra y el cierre del paso han detenido el flujo de petroleros y desestabilizado los mercados globales. Trump afirma que existen tensiones dentro del régimen iraní, entre el ‘ala dura’—que “ha perdido en el campo de batalla”—y un ‘sector moderado’ que ganaría poder, aunque “no son tan moderados”, expresó el mandatario en declaraciones citadas por CNN.
En el Pentágono insisten en que siguen proporcionando al presidente distintas opciones, sin descartar nuevas alternativas militares para alcanzar sus objetivos. Para los analistas estadounidenses, la inestabilidad política interna de Irán podría crear una oportunidad para avanzar en futuras negociaciones.
No obstante, la posibilidad de abrir de inmediato el estrecho de Ormuz y eliminar totalmente las capacidades militares iraníes es incierta. La decisión final dependerá del grado de riesgo que la Casa Blanca esté dispuesta a asumir para restablecer el tráfico marítimo y lograr un acuerdo favorable a sus intereses.
fuente: infobae
op: checo murciano
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