Piden 22 años de prisión por tentativa de femicidio en Pocito: la víctima sobrevivió a un disparo por la espalda
El fiscal Leonardo Arancibia solicitó una condena de 22 años para Luis Sebastián Piñones, acusado de disparar contra su pareja tras una violenta discusión en julio de 2024. La mujer declaró ante el tribunal: “Sentí que moría en sus manos”.
Este miércoles concluyeron los alegatos en el juicio contra Luis Sebastián Piñones, un albañil acusado de dispararle por la espalda a su pareja en un grave episodio de violencia de género ocurrido en julio del año pasado. El fiscal Leonardo Arancibia solicitó al tribunal una pena de 22 años de prisión, al considerar probada la comisión de tres delitos: tentativa de homicidio agravado por violencia de género, amenazas con arma de fuego y tenencia ilegítima de arma.
Durante su exposición, el fiscal remarcó la gravedad del ataque y explicó que la pena solicitada surge de la suma de los delitos imputados. “No se trata de un solo hecho, sino de una conducta delictiva sostenida y extremadamente violenta”, sostuvo. Además, señaló que el arma utilizada nunca fue recuperada, ya que el acusado permaneció prófugo durante aproximadamente un mes tras el ataque.
El tribunal, integrado por los jueces Mariano Carrera, Verónica Chicón y Sergio López Martí, pasó a un cuarto intermedio y se espera que en las próximas horas dé a conocer su veredicto.
Cómo ocurrió el ataque
El hecho que se juzga ocurrió la noche del 3 de julio de 2024 en una vivienda del barrio Conjunto 7, en el departamento Pocito. De acuerdo a la investigación fiscal, la agresión se desencadenó luego de que la víctima le reclamara a Piñones que abandonara el consumo de drogas.
La discusión escaló rápidamente y derivó en agresiones físicas. En ese contexto, el imputado habría tomado un arma de fuego y disparado a corta distancia contra la mujer, impactándola por la espalda. La bala quedó alojada en el coxis, lo que le permitió sobrevivir.
El testimonio de la víctima
Durante su declaración ante el tribunal, la mujer relató con crudeza lo vivido esa noche. “Pasé horas pidiéndole que se fuera de mi casa. Después de que me desfiguró la cara, no quería irse. No se fue hasta que me disparó”, afirmó. Y agregó: “Sentí que moría en sus manos”.
La víctima, quien mantuvo una relación de 14 años con el acusado, también describió las secuelas emocionales que dejó el ataque. “Me dañó psicológicamente a mí y a mis hijos. Necesito que esto se termine, no quiero seguir recordando porque me hace muy mal”, expresó.
La postura de la defensa
La defensa de Piñones, a cargo de la abogada oficial Sandra Leveque, negó la existencia de un contexto de violencia de género y sostuvo que no hubo amenazas previas. Incluso planteó que el acusado habría actuado en defensa propia durante la discusión.
Durante los alegatos, la defensora cuestionó el enfoque de la Fiscalía y realizó declaraciones que generaron repercusión en la sala, las cuales fueron rechazadas y refutadas por el Ministerio Público Fiscal.
Expectativa por la sentencia
Tras el cierre del debate, el fiscal Arancibia indicó que el tribunal deberá evaluar la totalidad de las pruebas producidas y determinar la responsabilidad penal del acusado. La resolución será seguida de cerca por organizaciones vinculadas a la prevención de la violencia de género, ya que el caso podría sentar un precedente en la judicialización de tentativas de femicidio en San Juan.
Por su parte, la víctima expresó su expectativa de que se haga justicia: “Si esa noche me mataba, hoy yo no estaría acá y mis hijos se habrían quedado sin madre”.
Los comentarios están cerrados.