Panaderos en alerta por la fuerte baja del consumo y el avance de la informalidad

Desde el sindicato del sector advirtieron por ventas en caída, tarifas elevadas y salarios que apenas siguen la inflación. Crece la incertidumbre laboral en San Juan.

El sector panadero de San Juan atraviesa uno de sus momentos más delicados, marcado por la caída del consumo, el aumento de los costos y un escenario de creciente incertidumbre laboral. Así lo advirtió Jorge Bustos, secretario general del Sindicato de Panaderos y Pasteleros de San Juan, quien describió un panorama “muy complicado” tanto para los trabajadores como para los pequeños empresarios del rubro.

“Está todo incierto, bastante complicado, muy complicado en el tema laboral y en todos los sentidos”, expresó el dirigente sindical. En ese contexto, remarcó que la baja en las ventas se siente con mayor intensidad durante los meses de verano, aunque este año la situación es más profunda de lo habitual. “Generalmente enero y febrero son complicados, pero este año se nota muchísimo: las ventas han bajado un montón”, aseguró.

La merma del consumo impacta directamente en la producción diaria de las panaderías. Si bien Bustos aclaró que no cuenta con estadísticas precisas, reconoció que algunas ya cerraron sus puertas, aunque por el momento no se trata de un número elevado.

La preocupación también se extiende al plano laboral y a las posibles medidas económicas del Gobierno nacional. “Estamos complicados por las nuevas medidas que se tomarían en cuanto al rendimiento total de los trabajadores. Sabemos que lo que se viene va a ser bastante difícil”, advirtió, al definir el escenario actual como uno de marcada incertidumbre.

Otro de los puntos críticos que señaló el gremialista es el trabajo no registrado, una problemática histórica en el sector. “Tenemos muchísimas partes en negro por dos motivos: porque el empresario quiere abaratar costos y porque el trabajador se adecua para no perder beneficios”, explicó. En ese sentido, remarcó que el sindicato mantiene una lucha permanente contra esa práctica.

El impacto de los servicios es otro factor determinante en la crisis del rubro. “La luz y el gas son imposibles, es imposible”, sostuvo Bustos, y agregó que el aumento de tarifas se suma al encarecimiento de insumos básicos como la harina, profundizando las dificultades para sostener la actividad.

Finalmente, se refirió a la última paritaria del sector, que acordó incrementos del 3,2% para enero y febrero y del 3,52% para marzo y abril. Si bien reconoció que los aumentos logran acompañar la inflación, admitió que resultan insuficientes para recomponer salarios. “Hoy estamos acompañando la inflación, pero apenas en un 1 o 2%. Antes nunca se acompañaba y la inflación era galopante”, señaló.

“Por eso existe el desfasaje que hay hoy en los sueldos básicos de los panaderos”, concluyó Bustos, y subrayó que, una vez más, “todo el peso del sacrificio lo termina llevando el trabajador, que siempre le pone el pecho a las balas”.

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