“No escapa a la realidad”: tras casi 30 años de actividad, cerró una emblemática juguetería porteña

Lo informó a través de sus redes sociales. Este sábado fue su último día. Situación del sector y competencia importada. En octubre de 2025 el gobierno redujo los impuestos al ingreso de 14 tipos de juguetes para lograr una baja de los precios locales

Fachada de un local de colores verde y azul con el letrero Tío Mario y texto blanco pintado en el vidrio que dice 26/9 ÚLTIMO DÍALa juguetería está liquidando todos sus productos con descuentos y promociones de 2×1.

El cierre de comercios vinculados al rubro juguetero suma un caso nuevo y emblemático. Tío Mario, una juguetería con casi tres décadas de actividad, comunicó el cese definitivo de sus operaciones a través de un aviso publicado en sus redes sociales, en un contexto en que el sector tiene dificultades para sostenerse frente a la competencia de productos importados y el aumento de los costos operativos.

Si bien desde la empresa no hubo respuesta a los llamados y mensajes de Infobae, Julián Benítez, gerente de Relaciones Institucionales de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), confirmó a este medio el cierre de Tío Mario, miembro de la entidad, que agrupa a fabricantes, importadores (“solo a los serios”, dijo Benítez) y jugueterías.

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“Teníamos conocimiento por redes y los llamamos, pero no hubo una comunicación oficial. Es algo que no escapa a la realidad, hay muchos cierres”. El directivo dijo que 90% de los juguetes importados “y un poquito más tal vez”, provienen de China, aunque últimamente también empezaron a llegar juguetes de otros países, como Vietnam.

Hasta el momento, la única comunicación oficial de Tío Mario sobre la situación es la publicación difundida en la cuenta de Instagram. En el posteo, la juguetería informó que liquida la totalidad de sus productos por cierre y detalló una serie de promociones vigentes: 2×1 en artículos seleccionados, 30% de descuento en cartucheras y mochilas, y 20% en artículos de pileta y playa. También ofrece disfraces a $30.000 y descuentos en artículos de cotillón.

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Fachada de vidrio de un local comercial con el texto 26/9 ÚLTIMO DÍA pintado en blanco y avisos de liquidación totalTío Mario anunció el último día de atención, tras casi 30 años de actividad.

En la publicación, se advierte que la atención se mantiene de lunes a sábados de 10 a 20 horas. Sin embargo, en la vidriera del local se aclara que el último día de atención es hoy, 26 de septiembre. El aviso aclara además que, durante la liquidación, el único medio de pago aceptado es el efectivo. La empresa remarcó que el stock es limitado y que la mercadería no será repuesta, en referencia a los últimos días de venta antes del cierre. De esta manera, la juguetería dará de baja sus actividades, a solo unos meses de cumplir los 30 años desde su apertura (su aniversario en abril de 2027).

Las razones detrás del cierre

Más allá del comunicado oficial, fuentes cercanas al local, consultadas por este medio, indicaron que la decisión responde a la imposibilidad de competir con productos de origen chino, que ingresan al mercado con precios significativamente más bajos que los que puede sostener un comercio establecido, con costos como el empleo registrado y otras obligaciones formales.

A ese factor se suma el valor de los alquileres, otro de los elementos que complicó la continuidad del negocio. Según trascendió, otra juguetería conocida, con presencia en la calle Santa Fe, atraviesa una situación similar y evalúa el cierre de al menos una de sus sucursales.

El cierre de Tío Mario se inscribe en un escenario de retracción más amplio para el sector jugetero. Según datos de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), la actividad registró una caída del 10% en las ventas durante el primer semestre del año, en un contexto de menor poder adquisitivo y avance del canal de venta puerta a puerta.

Según remarcó la Cámara, decenas de jugueterías de barrio cerraron sus locales físicos o migraron exclusivamente a la venta online durante los últimos dos años y medio, en un proceso que afecta especialmente a los comercios de cercanía frente al avance de las grandes superficies y las compras online.

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Según la Cámara del Juguete, hay muchas jugueterías cerrando sus tiendas físicas y enfocando su negocio a la venta online.

El ajuste no se limita al comercio minorista. La CAIJ informó que actualmente cinco fábricas del sector se encuentran en proceso de cierre, mientras la industria trabaja con alrededor del 30% de su capacidad instalada. Según explicó la entidad, buena parte de la reducción de personal responde a jubilaciones y contratos que no fueron renovados, en empresas que en su mayoría son pymes de trayectoria familiar.

De cara a lo que resta del año, las expectativas del sector aparecen divididas: según la Cámara, el 35% de las empresas espera una mejora, mientras el resto proyecta un escenario moderado o la posibilidad de que la caída se profundice. En ese contexto, se buscará sumar en los próximos días la versión oficial de Tío Mario sobre el cierre del local.

El impacto de las importaciones

En octubre pasado, el Gobierno Nacional modificó el esquema tributario de entrada a catorce tipos de juguetes importados en la Argentina. Los aranceles que pagaban estos artículos al ingresar al país bajaron de 35% a 20 por ciento. La medida se aplicó con el fin de estimular la competencia en el sector, disminuir los costos para el consumidor argentino y equiparar los aranceles aplicados a los del bloque regional del Mercosur. Sin embargo, los referentes del sector de jugueterías advierten que el resultado fue negativo. “Es imposible competir con los productos chinos”, aseguraron desde una juguetería de Buenos Aires.

Lo que ocurrió, más allá de bajar el costo del ingreso de mercadería desde el exterior, es que en 2025 entró al país una enorme cantidad de juguetes, que generó un sobredimensionamiento del mercado y dejó stock acumulado entre las empresas importadoras. Durante el primer semestre de 2026, las importaciones tradicionales alcanzaron USD 37,8 millones y 7,2 millones de kilos, con una caída de 13,8% en valor y 11,8% en volumen frente al mismo período de 2025. En ese período participaron 411 importadores. De ese total, 132 fueron nuevos jugadores, equivalentes al 32,1%, sin antecedentes de operaciones durante el año previo.

(Gustavo Gavotti)

Según la Cámara, parte del stock acumulado durante 2025 se liquidó a pérdida durante 2026 entre empresas importadoras. El ajuste se produjo en un mercado con menor demanda y con mercadería acumulada.

En paralelo, durante el 2025 un total de 103 importadores declararon valores inferiores a USD 2 por kilo, un nivel que la Cámara considera técnicamente sin justificación para ningún juguete. Esas empresas explicaron el 33,4% del volumen físico total importado. Durante el primer semestre de 2026, la dinámica continuó. La Cámara identificó 59 importadores que declararon valores inferiores a USD 2 por kilo y 28 de ellos también participaron en esa operatoria durante 2025.

A ese desequilibrio provocado por el nuevo escenario para las importaciones, se suma también el avance de las importaciones vía courier. Según datos oficiales, se encuentran en niveles récord y ya representan el 40% del consumo en shoppings. En otras palabras, lo importado mes a mes por a través de courier equivale a alrededor de cuatro de cada 10 pesos vendidos en esos rubros en más de 70 centros comerciales relevados por el Indec.

Se deduce, entonces, que el consumo puerta a puerta capta una parte importante de la demanda que ya llega debilitada a los comercios físicos por el estancamiento de los ingresos reales y del crédito al consumo.

Por:Morena Castro

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