Multas récord al sector eléctrico: el EPRE sancionó con $5.000 millones por deficiencias en el servicio

El organismo regulador endureció los controles sobre las distribuidoras y declaró a Calingasta como la zona con peor desempeño. Habrá obras obligatorias y licitaciones en marcha.

El Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) confirmó la aplicación de sanciones por más de 5.000 millones de pesos a las empresas distribuidoras que operan en San Juan, como consecuencia de incumplimientos reiterados en la calidad del servicio eléctrico durante los últimos dos años.

Así lo informó el vicepresidente del organismo, Roberto Ferrero, quien reconoció que existen departamentos donde la prestación se ubicó muy por debajo de los niveles exigidos por el contrato de concesión. Entre los más afectados mencionó a Calingasta, Valle Fértil y sectores del sur provincial, zonas que concentran la mayor cantidad de reclamos de los usuarios.

En ese contexto, Calingasta fue oficialmente declarada como zona de peor desempeño, una categoría que activa un régimen especial de control y obliga a la empresa distribuidora a ejecutar un plan de obras obligatorio y vinculante. Según adelantó Ferrero, estas intervenciones saldrán a licitación en los próximos días y demandarán varios meses de ejecución debido a su envergadura.

“El problema histórico era que muchas veces a la distribuidora le resultaba más conveniente pagar la multa que invertir”, explicó el funcionario. “Con el nuevo esquema, hay obras que ya no son optativas: son obligatorias para resolver los focos críticos de mala calidad”, subrayó.

El nuevo sistema de fiscalización permite identificar bolsones específicos de deficiencia, lo que impide que las empresas eludan inversiones en zonas con menor densidad poblacional. “Ahora apuntamos directamente a corregir esos puntos donde el servicio está claramente por debajo de lo establecido”, indicó Ferrero.

En paralelo, el EPRE informó que en el sur de la provincia comenzará a operar una nueva estación transformadora, una obra estratégica que supera los 35 millones de dólares de inversión y que entrará en funcionamiento de manera inminente. Desde el organismo estiman que su puesta en servicio mejorará sensiblemente la calidad del suministro en esa región.

Respecto a los usuarios, Ferrero recordó que las sanciones se traducen en bonificaciones automáticas en la factura eléctrica para quienes sufren cortes reiterados o mala calidad del servicio. No obstante, aclaró que el objetivo central no es el resarcimiento económico. “El usuario no quiere descuentos, quiere que la luz funcione bien”, remarcó.

Además, reiteró que ante daños en electrodomésticos o interrupciones prolongadas, la normativa vigente establece que la distribuidora debe hacerse cargo de los perjuicios ocasionados.

Finalmente, el vicepresidente del EPRE señaló que mientras algunas mejoras se verán en el corto plazo, especialmente en el sur sanjuanino, las obras previstas para Calingasta demandarán varios meses. “Si el servicio no cumple con el contrato de concesión, corresponde sancionar. La diferencia ahora es que también obligamos a invertir”, concluyó.

Op: Juan Llarena

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