Multas millonarias por dañar el Barreal Blanco: la Justicia ordenó reforzar la protección del área
Dos turistas fueron condenados a pagar un millón de pesos cada uno por realizar maniobras prohibidas en la Pampa del Leoncito. Además, el juez Andrés Troche dispuso que el Gobierno provincial adopte medidas para prevenir nuevos daños y avanzar en la restauración del sitio.
La Justicia de San Juan dictó un fallo con un fuerte mensaje en defensa del patrimonio ambiental de la provincia. El Juzgado de Paz de Calingasta condenó a dos turistas que realizaron maniobras con sus camionetas sobre el Barreal Blanco, en la Pampa del Leoncito, y ordenó al Gobierno provincial reforzar las acciones de protección y recuperación de esa área natural.
Las sentencias, firmadas por el juez Andrés Leonidas Justino Troche, establecen una multa de un millón de pesos para cada infractor, equivalente a 500 Jus, por infringir el artículo 187, inciso 4, de la Ley 941-R, que sanciona las conductas que ponen en riesgo o provocan daños sobre el patrimonio natural y cultural de San Juan.
Maniobras que dejaron daños en un ecosistema frágil
Los hechos ocurrieron a fines de marzo de este año. El 28 de marzo, Nicolás Andrés Terluk fue denunciado por realizar maniobras peligrosas con una camioneta Ford Ranger sobre la superficie del Barreal Blanco. Según testigos, circuló a alta velocidad entre personas que participaban de un evento y dejó profundas marcas circulares sobre el terreno.
Dos días después, Guido Fernando Sicoli protagonizó una situación similar al conducir una camioneta Ford Raptor. De acuerdo con las actuaciones judiciales, realizó trompos y derrapes, levantó grandes cantidades de polvo y puso en riesgo a familias y ciclistas que se encontraban en el lugar. Durante el proceso, el propio conductor reconoció haber efectuado esas maniobras.
Un pedido al Gobierno para evitar nuevos daños
Además de imponer las multas, el magistrado resolvió oficiar al Ministerio de Turismo, Cultura y Ambiente y a los organismos competentes para que implementen medidas de prevención, control y restauración del área protegida.
La resolución destaca la necesidad de reforzar la vigilancia, mejorar las tareas de concientización y evitar que vuelvan a producirse episodios similares, ya que la cartelería existente no ha sido suficiente para impedir el ingreso de vehículos ni las maniobras prohibidas.
En los fundamentos del fallo, el juez recordó que la protección del ambiente constituye un deber constitucional y remarcó que el desconocimiento de las normas no exime de responsabilidad a quienes las incumplen.
Un daño que puede tardar décadas en revertirse
Durante la investigación se incorporaron informes técnicos que describen el impacto que generan este tipo de prácticas sobre el Barreal Blanco, un ambiente de extrema fragilidad por las características de su suelo salino.
Las pericias determinaron que la circulación de vehículos provoca compactación y remoción de la superficie, formación de huellas permanentes y surcos, incremento de la erosión provocada por el viento y el agua, además de una alteración en el equilibrio del ecosistema.
Los especialistas advirtieron que la recuperación natural del terreno es muy lenta y que las marcas dejadas por este tipo de maniobras pueden permanecer visibles durante décadas, afectando uno de los paisajes naturales más emblemáticos de San Juan.
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