Muerte en Grúas San Blas: la Justicia investiga el vínculo laboral y si la víctima contaba con elementos de seguridad

A una semana de la trágica caída que le costó la vida a Alan Lucero (23) en un galpón de Rawson, la UFI Delitos Especiales recopila pruebas, analiza cámaras de seguridad y cruza informes sobre las condiciones en las que trabajaba.

La investigación por la muerte de Alan Joel Lucero, el joven de 23 años que falleció el pasado 22 de septiembre tras agonizar en el Hospital Rawson, ingresó en una etapa clave. El trágico episodio, ocurrido al precipitarse desde una altura de siete metros en el techo de la empresa Grúas San Blas (departamento Rawson), es analizado minuciosamente por la UFI Delitos Especiales.

Fuentes judiciales indicaron que los pesquisas avanzan sobre varios frentes simultáneos para esclarecer las responsabilidades del hecho. El primer punto bajo la lupa es la situación contractual de la víctima: se requirieron informes formales para determinar si Lucero estaba formalmente vinculado a la firma o si, de lo contrario, cumplía tareas bajo otra órbita de dependencia al momento de subir al techo.

Elementos de protección y mecánica del hecho

Otro de los interrogantes centrales que desvela a los investigadores es la seguridad laboral en el lugar del accidente. Las primeras líneas de indagación apuntan a establecer si la tarea de altura exigía elementos de protección específicos y si el joven contaba con ellos al momento de registrarse la caída fatal.

Para reconstruir con precisión la dinámica del siniestro, la fiscalía recolectó testimonios de testigos presenciales y secuestró registros fílmicos de las cámaras de seguridad instaladas tanto en el predio de la empresa como en las inmediaciones.

Desde el organismo judicial adelantaron que, una vez evaluadas las primeras conclusiones de las pericias y los informes solicitados, se prevé dar a conocer novedades relevantes sobre el avance de la causa durante el transcurso de la próxima semana.

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