El proyecto peronista buscaba redistribuir los recursos de un fondo destinado a obras y otro para emergencias hacia la coparticipación de los 19 municipios, un movimiento que generó tensiones y críticas.
El mandatario expresó su descontento con la oposición, acusándola de intentar quitarle herramientas para gobernar. La modificación propuesta por el peronismo establecía un reparto del 92% entre los municipios según sus índices de coparticipación, destinando el 3% al Fondo de Desarrollo Regional (Fodere) para obras y el 5% al Fondo de Emergencias Municipales (FEM). La discrecionalidad en la gestión del FEM, según algunos, añadía un componente político a la disputa.
Orrego, respaldado por su partido, decidió vetar la modificación, destacando que pone en riesgo la gobernabilidad. La disputa sobre el manejo de fondos y la coparticipación refleja la polarización política en la provincia y plantea desafíos para la colaboración entre el ejecutivo y la oposición en San Juan.
Op: Juan Llarena
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