La venta de Metrogas, la Argentina petrolera y el “objetivo de oro” de YPF: las definiciones de Horacio Marín
El presidente y CEO de YPF explicó por qué la compañía decidió desprenderse de Metrogas y defendió la operación con Edenor como parte del foco estratégico en Vaca Muerta. También trazó sus proyecciones para la producción de petróleo, las exportaciones de crudo, el avance de VMOS y el proyecto de GNL que busca transformar el perfil energético del país.
El CEO y presidente de YPF, Horacio Marín, defendió la venta de Metrogas a Edenor, y vinculó esa desinversión con una hoja de ruta más amplia: multiplicar la producción, convertir a la Argentina en un exportador estructural de petróleo, completar el oleoducto VMOS y acelerar el proyecto de GNL que definió como el “objetivo de oro” de la petrolera para 2027.
En el marco de un encuentro con empresarios del real estate que miran con potencial a Vaca Muerta, Marín explicó que la salida de Metrogas no respondió solo a una decisión de portafolio, sino también a una cuestión regulatoria. “Por ley, YPF no puede tener Metrogas. Por disposición de la Ley de Defensa de la Competencia, YPF tenía que salir de Metrogas”, señaló. Y agregó: “Además, no es core de YPF y no veíamos por qué estar en Metrogas”.
Las definiciones fueron realizadas durante el Foro de Inversiones Vaca Muerta, un encuentro en el que se abordaron temas vinculados con energía y real estate. Allí, Marín repasó la estrategia de la petrolera de mayoría estatal, defendió el rol del capital privado y planteó que el desarrollo no convencional necesita infraestructura, previsibilidad y coordinación entre grandes compañías, pymes y proveedores.
Por qué YPF vendió Metrogas a Edenor
YPF aceptó la oferta presentada por Edenor para comprar su participación accionaria en Metrogas y Metroenergía por u$s780 millones. La operación incluye el 70% del capital social y los derechos de voto que la petrolera tenía en Metrogas y el 5% que poseía en Metroenergía.
Marín explicó que la oferta de Edenor fue la mejor dentro del proceso competitivo. “Edenor ganó muy bien, por encima de las demás”, afirmó.
El ejecutivo también defendió el valor obtenido por la transacción. “Es una muy buena venta para YPF y para los accionistas. Y nos sirve para este desarrollo que cambia la Argentina”, sostuvo.
Según remarcó, el precio acordado superó las valuaciones internas que manejaba la petrolera. “El valor que nos pagó es mucho mayor al que nos daba”, señaló.
La operación queda sujeta al cumplimiento de condiciones precedentes, entre ellas las autorizaciones regulatorias correspondientes. Una vez cerrada, YPF se desprenderá de la totalidad de su participación en ambas compañías.
Vaca Muerta y la Argentina petrolera
Marín conectó la venta de Metrogas con el objetivo central de YPF: concentrar capital, gestión e inversiones en Vaca Muerta. Bajo esa visión, la petrolera busca ordenar su portafolio y reasignar recursos hacia los activos que considera estratégicos.
El CEO proyectó un cambio de escala para la industria petrolera argentina. Según estimó, a partir de 2031, de cada tres barriles de petróleo que se produzcan en el país, dos estarán destinados a la exportación.
También planteó una meta de fuerte crecimiento para la compañía. En los próximos cuatro años, sostuvo, YPF debería multiplicar por ocho su producción para acompañar el salto exportador.
Marín estimó que para 2030 la Argentina debería exportar unos 700 millones de barriles al año. A futuro, proyectó que la producción de petróleo superará el millón y medio de barriles diarios, con un millón de barriles diarios destinados al mercado externo.
El planteo supone una transformación profunda para la matriz energética local. La Argentina pasaría de discutir recurrentemente su abastecimiento interno a consolidarse como un proveedor relevante de crudo en el mercado internacional.
VMOS, la infraestructura clave para exportar crudo
En ese proceso, Marín volvió a destacar la construcción de Vaca Muerta Oil Sur, el oleoducto de exportación que conectará la producción no convencional con la costa de Río Negro.
La obra es clave para liberar el potencial exportador de Vaca Muerta. El proyecto está pensado para transportar crudo desde la cuenca neuquina hasta una terminal portuaria en Punta Colorada, desde donde podrá salir al mercado internacional.
Marín señaló que la obra terminará en enero, aunque advirtió que todavía hay un componente logístico crítico: la llegada de una boya necesaria para el sistema de exportación. Según relató, el equipo debe atravesar el estrecho de Ormuz, una ruta sensible por las tensiones en Medio Oriente.
“Ahí puede haber un cuello de botella”, advirtió. Incluso reveló que sigue todos los días, a través de una web, el recorrido del barco que transporta la boya.
VMOS aparece como una pieza central del nuevo mapa petrolero. Sin capacidad de evacuación hacia el Atlántico, el salto de producción proyectado por YPF y sus socios tendría límites concretos para convertirse en exportaciones.
“No competir, sino trabajar en conjunto”
Marín también hizo un llamado a la coordinación entre empresas. “No competir, sino trabajar en conjunto”, planteó al referirse a la necesidad de ordenar inversiones y esfuerzos alrededor del desarrollo de Vaca Muerta.
El ejecutivo sostuvo que el crecimiento del sector requiere generar un “círculo virtuoso” entre operadoras, proveedores, pymes, infraestructura y financiamiento.
La idea de cooperación aparece como una condición para escalar. Vaca Muerta necesita más producción, más oleoductos, más gasoductos, más plantas, más servicios, más equipos y una red de proveedores capaz de acompañar la velocidad de expansión.
Marín advirtió que el objetivo no se logrará sin inversión de toda la cadena. Para YPF, el desarrollo del no convencional no depende únicamente de las grandes petroleras, sino también de la capacidad de las pymes y de las empresas de servicios para ampliar escala, tecnología y productividad.
RIGI, estabilidad e incentivos
El presidente de YPF también vinculó el avance de Vaca Muerta con el cambio de contexto macroeconómico y regulatorio. Según sostuvo, los contextos previos a la llegada del presidente Javier Milei “no eran los correctos” para el desarrollo de Vaca Muerta. En ese diagnóstico, uno de los principales límites había sido la falta de infraestructura y de condiciones adecuadas para atraer inversiones de largo plazo.
Marín destacó que, con incentivos correctos y una herramienta como el RIGI, que otorga estabilidad jurídica, se generan condiciones más favorables para tomar decisiones de inversión.
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones se convirtió en una herramienta clave para proyectos intensivos en capital, con plazos largos de recuperación y necesidad de previsibilidad normativa, fiscal, cambiaria y aduanera.
Para YPF, ese marco es relevante no solo para el petróleo, sino también para el desarrollo de infraestructura y para los proyectos de gas natural licuado.
El “objetivo de oro” de YPF para 2027
“El LNG es nuestro objetivo de oro para 2027”, afirmó Marín. La definición apunta al proyecto de gas natural licuado que YPF impulsa para transformar el gas de Vaca Muerta en exportaciones de largo plazo. El frente de GNL es considerado por la compañía como el próximo salto estratégico después del petróleo.
Actualmente, el proyecto Argentina LNG tiene como socios a YPF, Eni y XRG. El desarrollo prevé una capacidad de 12 millones de toneladas anuales mediante dos unidades flotantes de licuefacción de 6 millones de toneladas cada una.
Ese proyecto integra producción, procesamiento, transporte y exportación de gas. Su objetivo es monetizar el potencial gasífero de Vaca Muerta y posicionar a la Argentina como proveedor global de GNL.
En paralelo, la Argentina también avanza con proyectos de licuefacción flotante de menor escala relativa, con barcos previstos para operar desde la costa de Río Negro. Ese esquema permitiría iniciar exportaciones antes de que se concreten etapas de mayor tamaño.
Marín proyectó que hacia 2045 la Argentina exportará u$s20.000 millones en LNG. La cifra resume la expectativa de YPF sobre el gas como motor exportador de largo plazo.
El ruido electoral y la estrategia de largo plazo
Marín también fue consultado por la política nacional y el escenario electoral de cara a las presidenciales de 2027. Su respuesta fue evitar cualquier cambio de foco. “No miro el ruido electoral. Si miro eso, pierdo el foco. Estoy trabajando en el largo plazo”, afirmó.
El mensaje apunta a separar la estrategia de YPF de la coyuntura política inmediata. La compañía está embarcada en proyectos que exceden un ciclo electoral: oleoductos, exportaciones de crudo, desarrollo masivo de shale, infraestructura portuaria y GNL.
En esa hoja de ruta, la venta de Metrogas aparece como una decisión más dentro de un plan de concentración estratégica. Para Marín, YPF debe salir de negocios que no son centrales y orientar recursos hacia el desarrollo que puede cambiar la escala energética de la Argentina.
La apuesta es que Vaca Muerta deje de ser solo una promesa productiva y se convierta en una plataforma exportadora de petróleo y gas. La venta a Edenor, el avance de VMOS, el RIGI y el objetivo de GNL forman parte de una misma estrategia: transformar a YPF en una compañía shale de clase mundial y convertir a la Argentina en un jugador energético global.
Fuente: ÀMBITO
Por: G. Herrera





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